Mostrando entradas con la etiqueta Breaking Bad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Breaking Bad. Mostrar todas las entradas

24 de junio de 2019

10 años después: Las mejores series de la década.


Aquí estoy. Más de un año después. Me fui sin despedirme, pero los blogs estaban muriendo y, esto no era lo fue. Cuando entro a ver los antiguos posts, me horroriza la redacción, pero me sonrojo al ver como ha cambiado la televisión (si aún es eso) desde hace casi once años.

En este post que cumplirá en meses los diez, hablaba de las mejores series de la década anterior. Este era mi top:

10. Alias.
9. The Big Bang Theory.
8. Six Feet Under.
7. The Office.
6. Weeds.
5. Buffy, The Vampire Slayer.
4. Gilmore Girls.
3. Lost.
2. Damages.
1. Battlestar Galactica.

Y diez años después he de deciros que no me arrepiento de nada. O casi. Quizá redistribuiría los puestos, no tocaría el top 6, eso sí. Y eliminaría The Big Bang.

¿Y por qué vuelves?

30 de septiembre de 2013

Breaking Bad 5x16:
El adiós silencioso y contenido



Ya está, llegó el final de una serie que ha sido sobrevaloradísima, analizada hasta extremos imaginarios, ensalzada como la mejor de una época y elevada a los olimpos de las mejores series de la historia. Bueno, todo esto no importa, el viaje lo hemos disfrutado más o menos, con sus altos y sus bajos, pero dejadme decir una cosa, ante este final no hay nada que argumentar, un final redondo bajo los preceptos de la serie, silencioso, contenido, poético pero claro, en definitiva, un final que hace justicia al recorrido de la serie, que no mancha su trayectoria, sino que lo ensalza, sin necesidad de grandes artificios.

Spoilers a partir de este punto.



Ha sido un final que muchos imaginábamos, pero no por ello menos especial. A mi sus 55 minutos me han parecido vibrantes, no por su ritmo, sino porque se olía el final, la despedida, y ahí es donde la carga dramática impulsaba todo lo demás.

Quiero comentar algunas pinceladas, porque se hablará largo y tendido sobre el final, algo que me suele aburrir, por lo que prefiero pronunciarme ahora y no eternizarlo con más entradas. Por una parte tenemos a Walt, que por fin confiesa que lo que hizo lo hizo por si mismo, porque por primera vez se sentía necesitado, y creo que esa ha sido la aseveración más sincera de la que ha hecho partícipe a alguien en el transcurso de la serie. Walter ha sido un personaje  ninguneado por la vida, con un trabajo mediocre, un hijo discapacitado, una mujer dispersa y un intelecto que no le dejaba disfrutar de lo bueno que tenía y que le atormentaba sobremanera. Quizá por ello el personaje es tan interesante, y quizá por ello, quizá, se convertirá en un ejemplo de la ficción de los 2000 cuando se analice desde la distancia.



Que iba a morir lo sabíamos todos, que lo iba a hacer matando también, era demasiado orgulloso para abandonar el dinero que había ganado de esa forma tan sucia, aunque el dinero fuera lo último que quería. En el reconocimiento estaba la clave.

Lo que queda claro es que ante la fuerza aplastante del personaje, los demás se han quedado con una parte del pastel tan pequeña que ni siquiera es reseñable, incluso el co-protagonista, Pinkman, que escapa pero que no se enfrenta, porque da por hecho que el final ya ha llegado para su compañero y que el tiene una vida para vivir, la única válvula de escape que nos ha dejado Vince Gilligan.



Poco más que añadir acerca del episodio final, uno redondo y consecuente que pone un broche de oro a la serie de la que todo el mundo habla y a la que todo el mundo ama. Yo he sido muy crítico con ella en ciertos momentos, pero hay que darle al césar lo que es del césar. Yo he disfrutado, y mucho, con el visionado de la serie, con sus trampas y singularidades y con sus fortalezas y amarguras, y lo único que espero es que vosotros también lo hayáis hecho, que para eso está la buena televisión.


13 de agosto de 2013

La oveja negra de la familia



Breaking Bad vuelve para sus últimos ocho episodios,  la serie que todo el mundo alaba está a punto de terminar. ¿Entrará en el olimpo de las series?

Spoilers sobre la midseason premiere.



Terminamos la anterior temporada con la revelación de que Hank, el cuñado, había descubierto por fin el secreto que sacudiría la serie para siempre. Realmente era uno de los pocos cartuchos que les quedaba en la recámara a los guionistas después de haber agotado y mucho las tramas entre Walter y Jesse.

Yo tengo claro que Breaking Bad ya debería haber terminado, y estos 16 últimos episodios son fruto de su éxito de crítica y audiencia. Sigo viendo que Bryan Cranston es un gran actor, y que a Aaron Paul se le da bien lo de hacer de atormentado y válvula moral que no sabe como reaccionar ante sus acciones, aunque lo lógico sería que fuera al contrario debido a su inmadurez.



Desde luego su trama me parece cada vez más imprescindible por lo repetitiva que se antoja, regalando dinero a vagabundos y tirando fajos de billetes en el vecindario cual repartidor de periódicos matutino.

Realmente no ha pasado nada en este principio del fin, nada en absoluto, algo a lo que también nos tiene acostumbrados la serie, incluso en el enfrentamiento final, del que no sacamos nada claro. Ahora las piezas están posicionadas, y podemos entender que tras un año de ausencia este capitulo funcione como prólogo del final y refresque las memorias de los espectadores. También es importante la forma en la que Walt evoluciona. ¿Queremos que Hank lo atrape o que salga con la suya? ¿Es todavía aquel pobre moribundo que gana dinero para su familia o sus actos nos repugnan tanto que queremos que acabe mal?



Sabemos que el final será trágico, la vuelta del cáncer de Walt estaba más que cantada, pero serán los episodios finales los que configuren su destino. Yo desde luego, y como habéis podido leer, no me encuentro entre los fans acérrimos, pero estoy esperando a que me sorprendan, de verdad, con estos últimos siete episodios.

17 de julio de 2012

El rey ha muerto, !viva el Rey!

Breaking Bad estrena temporada, y no lo hace mirando hacia el final, todavía, sino hacia el futuro, sin artificios, como nos tiene acostumbrada. Por algo es la serie más sólida de la TV, aunque eso no quiera decir, como muchos dicen, que sea la mejor.

Spoilers y comentarios sobre la season premiere.

No quiero engañaros y deciros lo maravillosa que es la serie y como la disfruto y paladeo a cada instante porque no es verdad. Breaking Bad me resulta claustrofóbica en muchos instantes, lentísima y agobiante, además le cuesta muchísimo coger ritmo, pero como he dicho es sólida, coherente consigo misma y nunca decepciona. Quizá por ello y por su crudeza (a parte del buen casting, etc etc) gusta tanto.

Vince Gilligan es un maestro de la narrativa. Si tenemos el cuenta la premiere, en ella hemos visto como Walt y Jesse se quitan evidencias de encima, como Skyler zanja su historia con el amante y el interesante opening que descentra a todo el mundo. ¡Y aún han pasado más cosas que en la season premiere del año pasado!

El inicio es desconcertante. Yo creo, como todos, que pensábamos que Walter terminaría sus días en cama, muriendo por el devastador cáncer y redimiéndose de todo lo que hubiera hecho mal, porque joder, es el protagonista. Pero si la serie acaba con un Walt hijoputa y al que le van bien las cosas, entonces me quitaré el sombrero y diré que todos esos pequeños fallos que encontraba eran minucias. Ojala ocurra.

Vosotros, lectores avezados, sabéis que el leitmotiv de esta premiere es la de mostrarnos que ahora el que es malo de verdad tras ser ninguneado durante cuatro años es Walter y que a partir de ya, la gente se lo hará encima con solo oír su nombre. Sería lógico, yo creo que la redención es para Pinkman y así es como debe ser.

Espero muchas cosas de esta mitad de la quinta temporada, esta serie tiene que terminar por todo lo alto si quiere quedarse en el olimpo al que ha subido y mirar a Mad Men por encima del hombro. No se si llegará a conseguirlo, pero a mi la última escena del episodio, la cara de Skyler, ese silencio y ese juego de luces y sombras me pone. Por eso sigo viendo esta serie.

18 de julio de 2011

Una (muy) cruda bajada a los infiernos.


No he seguido Breaking Bad a ritmo americano hasta este momento, sabía e imaginaba por lo que me contaban que era muy buena, incluso magistral, pero había algo que me alejaba de ella, no se si por la temática o por los actores, pero he tenido la ocasión de ver las tres primeras temporadas durante este año y el primer capitulo de la cuarta temporada.


Spoilers (hasta el 4x01) a partir de este momento.

Breaking Bad es una serie desgarradora, cruda, brutal, sin concesiones. Sus tres primeras temporadas avanzan hacia un precipicio que parece no tener fondo, y siempre lo tiene. Tras el cliffhanger de la tercera temporada nos enfrentamos al más difícil todavía, a una situación más comprometida. Y una de las virtudes de este drama es que no te decepciona.

Como he dicho Vince Gilligan no decepciona, la serie puede ser pausada, te puede afligir e incluso desagradar, pero siempre consigue mantenerte enganchado y pegado a lo que ocurre, y aquí las interpretaciones tienen mucho que ver, porque el casting es espectacular. Bryan Cranston ha construido un personaje memorable, lleno de matices, vulnerable pero a la vez infranqueable y con unos valores morales que viran según la situación pero se mantienen férreos al mismo tiempo. Aaron Paul ha pegado un subidón espectacular durante la tercera temporada, y secundarios como Giancarlo Esposito ponen la guinda a este incómodo pastel que no puedes dejar de probar.

El ejemplo más claro se ve en esta season premiere en la que pasan muy pocas cosas, la muerte de Gale Boetticher (el señor de las gafas) y el terrible asesinato a manos de Gus en una escena terriblemente angustiosa, diez minutos en los que el personaje no abre la boca. Solo hacía falta ver su mirada, sus ojos, su cara, los hechos. Eso es buena televisión, que nadie me diga que no es buena televisión.

No sé como podrán salir impunes de esta situación, ni cuanto más podrá alargarse la serie, sólo se que yo seguiré al pie del cañón si continua con este sobresaliente ritmo. Y yo que pensaba que no podría olvidar nunca al peludo de Hal, ese padre despreocupado que Walter se ha comido de un bocado en cinco minutos. ¡Qué iluso!

Well… ¡Get back to work!