13 de febrero de 2015

Un tortazo con varios ecos



NBC acaba de estrenar su versión de The Slap, la original australiana que nos maravilló hace más de 3 años. La premisa, como entenderéis, tiene que ver con un gran tortazo que desencadena una serie de sucesos en la vida de una familia de descendencia griega.






La australiana nos muestra un crudismo bastante refrescante, a pesar de que muchos de sus resortes no sean originales. Apuesta en cada episodio por un personaje y las situaciones alrededor de este hasta llegar a un final sorprendente.




¿Diferencias entre la original y la versión americana? Como siempre, el alma. La americana no la tiene, sí la factur y sí unos actores muy reconocidos, como Uma Thurman, Thandie Newton, Zachary Quinto o Melissa George, que repite su papel de insoportable madre protectora. Y cuando digo insoportable quiero decir que es quizá uno de los papeles que más pueden desquiciar al espectador. De momento los actores estelares no han destacado, quizá también porque el piloto no es tan poderoso como el australiano, que contaba con 10 minutos más de metraje para presentar a los personajes y jugar con su problemática.



Otro gran fallo es la moderación de la televisión americana. En la australiana la adolescente que seduce a Hector es más arriesgada ¡incluso fuma!, mientras que en la versión americana se ve más anodina. Al igual que el personaje de Héctor, que encabeza la crisis de los 40 con una mujer que no está muy por la labor y unos hijos que no le hacen sentirse realizado. Ahí es la versión australiana la que moldea al personaje como un perdedor, que se masturba en el baño ante una celebración familiar y que ni es capaz de conseguirlo porque todo el mundo le mangonea. En la americana… se escapa a la despensa. Ya sabéis…




NBC sabe que tiene un buen producto entre manos, que The Slap es un drama familiar potente que puede salvarle la papeleta esta mid-season y que, si no funciona, no será un gran fracaso al contar sólo con 8 episodios. Desde luego el dato del piloto no hace presagiar precisamente un éxito ya que solo 5 millones de espectadores se acercaron a ella con 1,1 puntos en los ratings.

El acierto es intentar nuevas fórmulas y adaptar una historia que si se realiza bien puede llegar a ser interesante, el gran fallo quizá es la elección del actor protagonista. Peter Sarsgaard es un buen actor, pero no transmite ni en una décima parte lo que Jonathan LaPaglia en el original. Ni creo que pueda hacerlo en el transcurso de la serie.




Si queréis ver la serie os recomiendo la original. Son solo 8 episodios, pero merecen la pena.

4 comentarios:

satrian dijo...

Mucha cara conocida pero poca química en pantalla, y eso que individualmente lo hacen bien, pero el conjunto no funciona, la presentación de la historia y los personajes me ha gustado, pero poco más.

seriéfilo dijo...

Me pasa absolutamente lo mismo. Cuando leó tu post iba asintiendo poco a poco con cada línea que tenía. SI hacemos un remake ¿Habrá que intentar mejorarlo o añadir algo de esencia no? Si se resta... es imposible.

Jorge Rueda De la Rosa dijo...

Totalmente, si no es ara mejorarlo, dale una vuelta, que sea diferente, una nueva propuesta. Muy buenos contenidos, me encanta vuestro blog como Guia.

Seriéfilo dijo...

Gracias Jorge, además tienes toda la razón.