19 de julio de 2017

La muerte se lleva en la sangre



En abril de este mismo año se estrenaba en Channel 4 una miniserie llamada Born to Kill, un drama de 45 minutos sobre un adolescente huérfano de padre que comienza a tener actitudes un poco raras, extrañas y alejadas de la imagen de adolescente convencional y servicial al que tenía acostumbrado a su madre, una típica enfermera con poca personalidad y, al parecer, sumisa.

La serie se ve en un soplido, son solo cuatro episodios, y su duración hace de ella un placer que puede disfrutarse de una o dos sentadas. Básicamente es una película de 3 horas fragmentada en formato televisivo para adaptarse a, eso mismo, ser emitida de forma semanal.

Donde reside la novedad es en el tipo de historia que cuenta, ¿Es la psicopatía un rasgo hereditario? y ¿Puede pasar de padres a hijos, aunque los últimos no los hayan conocido?

Me pareció muy interesante el viaje a los infiernos del protagonista, Sam Woodford, y como su personalidad va descarrilando conforme pasan los minutos, casi de manera hipnótica, pero sin la impresión de ser nada acelerado. Cuidad con la carrera de Jack Rowan porque estoy seguro que va a empezar a trabajar en proyectos cada vez más importantes, su carisma y su interpretación son las que llevan el peso de la trama en casi todas las escenas de la miniserie.

Quizá el final no entraba dentro de mis expectativas, por lo previsible que resulta, hubiera preferido otro, pero no seré yo quien os spoilee, mejor podéis descubrir esta pequeña joya vosotros mismos.

15 de enero de 2017

8 años de filias y fobias

Captura del blog allá por 2011


¡El blog cumple su octavo aniversario! Y no puedo estar más feliz de celebrarlo con todos vosotros.

Quiero agradecer a todos los seguidores que se pasan por el cada vez que escribo una nueva entrada. Sé que mi compromiso con vosotros no es el mismo que antaño y que no puedo seguir el ritmo de actualización que desearía. Mi ritmo de trabajo es frenético y no me permite, si quiera, estar atento a las novedades del panorama norte-americano como solía ocurrir. No obstante, quiero mantener mi cita quincenal con vosotros, ya que la respuesta cuando se publica una entrada continúa siendo maravillosa.

No hace falta decir que para mí compartir estos ocho años con vosotros ha sido una maravilla, y que siento que el blog ha obtenido un estatus de venerable, porque son muchas las visitas que hacéis para consultar muchas de las 517 entradas que he escrito y que aún seguís consultando.

Este ha sido un año de consolidación, primero de las ofertas en las networks tradicionales y segundo de las ofertas de las networks digitales, porque han dejado de ser plataformas digitales para convertirse en un botón más dentro de nuestro mando ofreciéndonos más material original que alguna de las, anteriormente, cinco grandes.

Como es tradición, os dejo con el top 8, como no, de las entradas más visitas durante el año pasado:

8: Rectify: el viaje emocional (Una gran serie que no ha tenido el eco que merece)
7: Primer balance de la temporada’15 – ’16 (Un clásico anual en el blog)
6: Westworld, el despertar de un oscuro letargo (Lo nuevo de HBO que no termina de cuajar)
5: Gilmore Girls. Las cuatroúltimas palabras (Vuelve Lorelai, Emily, Rory y…. ¡Kirk!)
4: Cómo hacer frente a una pérdida (Crónica de la cuarta temporada de Orange is the New Black)
3: Stranger Things no es tan buena. (Y oye, tenía razón)
2: Qué hacer con el bombo: The Americans (Keri Russell y su bombo)
1: Netflix pasa a ser otro estudio más (Con diferencia, lo más leído del año)

Gracias de nuevo por leerme, por estar aquí y por vuestro incondicional apoyo. Vamos a por los nueve.

2 de enero de 2017

La revolución en casa de los Gallaghers




Shameless ha llegado al final de una séptima temporada convulsa y muy complicada en cuanto a renegociaciones de los contratos por parte de los actores, despedidas definitivas de personajes y una huida hacia adelante en las tramas que, a mí personalmente, me sigue fascinando. Al fin y al cabo, son Gallaghers.

Spoilers sobre la séptima temporada.