20 de julio de 2015

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!Ay FX lo que me harás sufrir!

Digo esto porque FX es la cadena de cable básico más premium que podemos encontrar, con permiso de AMC, y eso hace que su modelo de creación de series tenga bastantes lagunas. Y claro, la confianza del espectador se resiente.

FX necesita vender anuncios para amortizar sus series, y para ello es primordial que sus ficciones atraigan al público, un público que, cuando nos encontramos ante una producción tan exigente como The Americans, puede no ser todo  lo masivo que quisiéramos. La serie de Kery Rusell pero, sobre todo de Matthew Rhys, viene promediando una audiencia que ronda el millón de espectadores en su primera emisión y eso ya propició que series como Damages o Terriers fueran canceladas. De ahí mi reticencia a comenzar la serie hace tres años.


Pero tranquilos, a pesar de los datos FX está siendo comprensiva y ya hay anunciada una cuarta temporada que, sino ocurre una debacle, no será la última. Y es ahora, y solo ahora cuando yo os la recomiendo de forma ferviente.




The Americans no es una serie para todos los públicos, eso de primeras. No explica tampoco grandes detalles del background histórico sobre el que se desarrolla la trama y que se supone que el espectador debe controlar. Y no da nada por sentado.

La premisa es lo de menos, aunque sea terriblemente acertada, lo de más son las actuaciones de su dúo protagonista aunque te cueste creer sus orígenes, y sus secundarios, empezando por el vecino (ay), pasando por los hijos del matrimonio (ay) y llegando a las actuaciones estelares de Margo Martindale (que ha sido nominada al Emmy por una sola escena) y Frank Langella (ay, ay, ay). También la garra de los guionistas, que se atreven a emplear el ruso sin complejos en un audiovisual tan complicado como el americano y a plantar y desarrollar tramas no ya multiepisódicas, sino transversales en la estructura de la serie buscando un realismo que los espectadores agradecemos de forma especial.

No quiero hablar de la trama de ninguna de las temporadas, solo quiero recomendaros la serie ahora que parece que va a tener un recorrido digno respecto a sus tramas. Dadle una oportunidad y así os podréis unir al club de indignados cuando no consigue ninguna nominación a mejor actriz o actor protagonista o a mejor serie dramática. Tenemos que ser más en ese club.