11 de marzo de 2015

Almas perdidas en un remake



Dicen que lo que es bueno se copia, plagia o se adapta. Esto último es lo más bonito, básicamente porque reconoces el trabajo de otra persona y presentas este a la audiencia de tu país. Eso es lo que ocurre con The Returned, la adaptación al inglés de la fantástica y oscura Les Revenant, de la que hablé hace un tiempo y de la que espero su segunda temporada como agua de mayo.





Últimamente lo remakes dejan mucho que desear, quizá es que nunca han deseado mucho y tan solo los que son capaces de reinventar las tramas y darle las vueltas triunfan, cof cof Galactica, cof, cof, Shameless consiguen perdurar en el tiempo y el imaginario.




En este caso creo que la adaptación no es mala, consigue transmitir, tiene atmósfera y repite básicamente lo que el original francés aporta, pero no tiene ese alma. El alma que hace que una serie sea un superéxito o algo anodino. Evidentemente si has visto el original poco puedes esperar de esta adaptación, y mucho menos si el camino del piloto sigue con la fórmula que presenta.



Es una lástima que los espectadores seamos tan especiales, y la idiosincrasia nos haga rechazar un producto europeo subtitulado si queremos entenderlo, y que necesitemos pasar el filtro a todo bajo nuestros ojos. The Returned es una foto retocada de Instagram, una foto que salió bien pero a la que le ponemos un filtro que no le hace justicia.



Y el resumen se puede ver en la última imagen que apoya este texto. En el niño. Sí, ese niño que aparece de la nada, mudo, misterioso, lleno de angustia pero con una inocencia todavía latente. En la original el niño cierra los ojos, en el remake los tiene bien abiertos. Quizá los americanos no han entendido que el mundo de Les Revenants hay que abordarlo con los ojos cerrados, con las luces tenues, como sin saber que lo que vivimos es realidad o ficción. El alma.