17 de abril de 2014

Historia de un innombrable nº3



Sabemos que la innombrabilidad ya no es lo que era, y el karma ha dado un merecido descanso a nº1, nº2 y a sus respectivos agentes. Pero la mala suerte debe perseguir a otro actor, y eran muchos los candidatos, aunque la historia de este, bueno la desgracia, es insuperable.

Con el descubrimos que la innombrabilidad no es, ni mucho menos, eterna. También que va por rachas y que se puede comenzar una carrera con éxitos de taquilla y reconocimiento del público y sumirse en la más absoluta miseria cinematográfica-televisiva como el que no quiere la cosa.


Él era un actor de cine de gran renombre, porque no vamos a decirlo, debutó en The Postman Always Rings Twice y consiguió un éxito tremendo con Robin Hood e Interview With the Vampire, pero es a mediados de los 90 cuando las películas en las que aparece empiezan a no recaudar suficiente dinero en taquilla, a ser auténticos fracasos y a alejar a este señor de la agenda de productores y directores. Sin embargo, decide pasarse a la televisión tras una anodina década en la que sus papeles cinematográficos no dan más de sí.



Sus incursiones en Tv empiezan coqueteando con diversas apariciones estelares y episódicas que no van más allá de tres o cuatro episodios, pero es en 2008 cuando por fin se atreve a ser el protagonista principal de una serie de TV. Una serie que sólo con su título podría retratar el devenir de su vida, algo premonitorio, My Own Worst Enemy. Los productores pensaron que era imposible que algo saliera mal. Tenían a una estrella de Hollywood que iba a interpretar un personaje con un chip en el cerebro y dos personalidades, una cadena (la NBC) en búsqueda de una producción potente y una promoción brutal. Bueno, los productores se equivocaron, la NBC se equivocó y el innombrable nº3 también. 9 episodios y 4 millones de espectadores.

Tan solo un año más tarde, el innombrable se embarcó en una producción de ABC llamada The Forgotten, otro canto de cisne al destino de su carrera. Aquí daba vida a un detective privado caído en desgracia, olvidado, incluso por su audiencia, que tan sólo le apoyó en 15 episodios, siendo cancelada en marzo de 2010.


No hay dos sin tres, y en abril de 2011 estrenaba Breaking In en la FOX, una serie en la que daba vida a un ladrón de alta tecnología que debía colarse previo encargo en difíciles complejos para probar su seguridad. Fue estrenada tras American Idol y tras 7 episodios fue cancelada en mayo de 2011 con una series finale que tan solo atrajo a 3 millones de seguidores. No obstante y en un rarísimo movimiento, la FOX decidió en el mes de agosto renovar la serie por una segunda temporada, movimiento que dejaba respirar al que trae los malos augurios. 13 episodios más se rodaron, de los que sólo 5 se emitieron en FOX, que la fulminó permanentemente de la parrilla. Sólo en Portugal han tenido el honor de ver los 20 episodios que componen la serie. Quizá la innombrabilidad también entiende de regiones geográficas. Alabama sí, Madeira no. 



En 2011 aparece en la última temporada de Entourage, cuando su gafe ya nada puede hacer, y colabora en un episodio de Out There, serie que solo dura 10 emisiones.

Cualquier otro innombrable en su sano juicio con 3 series seguidas fracasando estrepitosamente y con sus últimas diez películas con recaudaciones irrisorias se habría ido a su casa a llorar o hubiera comenzado una exitosa carrera en el algarve portugués, pero sin embargo él todavía creía en sus posibilidades y estrena este mismo mes de Febrero otra maravilla incomprendida de la televisión americana, Mind Games.

Como veis, el innombrable escoge a conciencia los títulos de las series en las que trabaja y en este caso fue ABC la que se jugó las habichuelas de nuevo para intentar reflotar la carrera de nº3. Debieron pensar que si lo habían hecho una vez con el nº1 y Castle, bien podrían volverlo a conseguir. Nada más lejos de la realidad,se quedó con 5 episodios y un mes en emisión que solo enganchó a dos millones de americanos, que fueron los únicos que quisieron ver al actor convertido en un ex presidiario con problemas. 

Y ese es el resumen televisivo de un innombrable que todavía puede dar mucho juego, 4 fracasos en 5 años es un porcentaje altísimo. Ha sido su peor enemigo con un chip en la cabeza, un ladrón olvidado por la audiencia, un ladrón que no logró entrar en las casas de los espectadores y un ex convicto al que no se le perdonan sus crímenes. La TV es dura, y la innombrabilidad alargada.