11 de octubre de 2009

El secreto de Entourage.


Parece mentira pero Entourage acaba de terminar su sexta temporada, y sigue fresca como una lechuga, igualita que el primer día.

Comenzó su andadura como una serie menor al estar eclipsada por el final de Sex And The City y las arrolladoras últimas temporadas de Six Feet Under y The Sopranos, y es que, por formato es digna sucesora de la serie de las chicas neoyorquinas sin complejos, eso sí, dejando de lado tanto lipstick y potenciando el aftershave, eso si, usando uno de estos suavitos que hasta le gustan a tu novia.


Es que claro, vivir a la sombra es difícil ¿Pero qué ocurre cuando eres la última superviviente de tu época? Que todo se convierte en ventajas. Entourage ha hecho bandera de las tramas sencillas pero elaboradas, de los personajes estereotipados pero bien definidos y de la máxima de “keep it simple” para ofrecernos un divertimento sin complejos durante doce semanas al año.

No hay que olvidar que esta serie es también de la cosecha del 2004, buen año, pero creo que sin duda, es la que mejor ha envejecido, si echamos un vistazo a la trama tras el final de temporada vemos como todo está prácticamente en el mismo lugar que lo dejamos hace uno, dos o tres años, porque tanto Vince como E, pasando por Turtle o Drama las han pasado de todos los colores, pero por arte de birlibirloque siempre terminan saliendo airosos de todas. Luego tenemos a Ari y a Lloyd que forman una de las parejas cómicas más divertidas de la televisión, a lo destroyer. Y es que Jeremy Piven es un monstruo interpretativo de pies a cabeza, donde esté él que se quite Neil (aunque seguro que alguién después de leer esto se pase maldiciendo mi nombre per saecula saeculorum), y es que ¿Quién no quiere a un Ari cada vez más desaforado y fuera de sus casillas?


Luego tenemos al protagonista menos protagonista de la historia de TV, con permiso de Josh Radnor, que es Adrian Grenier y su Vincent Chase, su personaje fluctúa a la deriva desde casi el primer momento, y esta temporada ya ha sido de órdago, incluso Turtle ha tenido más trama que él, porque sabemos que muy buen actor no es, pero yo si fuera él me lo haría mirar por que tiene a cinco Paceys saboteando su interpretación. Una jodienda.

Y es que tanto House, Grey’s Anatomy, Desperate Housewives e incluso Lost han dado síntomas manifiestos de agotamiento en diferentes etapas de su emisión, mientras que Entourage parece estar envasada al vacío y ultracongelada, porque por esta parte aún no huele, claro que son solo seis horas de serie al año, pero seis horas pensadas, planteadas y bien desarrolladas, que mirad sino el pequeño bache que ha tenido Weeds este año, del que seguro doy fe en unos cuantos meses que se ha recuperado.


Eso sí, el verano que viene sigo teniendo una cita con este fiel grupo de amigos que por una vez, no me complica la existencia y me hace pasar 28 minutos semanales de puro american dream.

4 comentarios:

OsKar108 dijo...

Es otra de mis pendientes pues por todo lo bueno que he leído sobre ella (nada spoileante, más bien de lo disfrutable que es) creo que me gustaría, algún día me pondré con ella.

¡Saludos!

Nahum dijo...

Ja, esta vez te me has adelantado tú, amigo Seriéfilo.

A mí no me ha resultado tan grande como otras temporadas. Desigual. Creo que le costó arrancar y no me cautivó hasta el capítulo 5, con Jeffrey Tambor y Drama vestido de golfista. Y luego volvió a bajar en el 6.11.

Eso sí, el capítulo final fue buenísimo.

seriéfilo dijo...

oskar: te la recomiendo para los ratos libres porque des-estresa.

Nahum: quizá esta ha sido la temporada más blandita pero funciona como un reloj suizo.

Cris dijo...

De acuerdo contigo en que se mantiene muy bien la serie. Quizá si es verdad que esta temporada ha sido algo más floja, pero yo me lo sigo pasando igual de bien con estos chicos.