13 de enero de 2014

Helix: Consecuencias de jugar a ser Dios.



He visto ya tres episodios de Helix y todavía no se a que atenerme. Lo digo porque las expectativas eran altas, los teasers muy sugerentes y la historia a priori interesante. Lo de Ronald D. Moore como productor ejecutivo es puro marketing, ya que está tan poco involucrado como lo pueda estar J.J Abrams en la mayoría de sus series, por eso es más un reclamo que otra cosa.

Otro dato a tener en cuenta es que se emite en Syfy, quizá el único lugar para ella, pero recordemos que, hablando en plata, el Syfy americano lleva muchos años presentándonos ficciones que no valen una mierda por si solas, y si las comparamos con Farscape, Galactica o Stargate ya da hasta rabia. Quizá por ello, y tienen derecho, esta puede empezar a ser su redención.



La serie hasta ahora mantiene el pulso, su ritmo es acelerado y totalmente comprensible, pero la cuestión está en si podrá aguantar los trece episodios mas las temporadas siguientes si se produjesen, al final no están atrapados en una nave espacial pero si lo están en una estación internacional, así que sabemos que eso puede funcionar. Por eso creo que puede convertirse en un thriller que si estructura bien sus tiras y aflojas puede funcionar a las mil maravillas para un público adulto de ciencia ficción que estaba un poco desamparado. Y por ello creo que tampoco tenemos todavía que compararla con nada ni con nadie.

Su estructura y esquema son muy simples, así como los personajes introducidos, además con elementos clásicos de dramedia como el triangulo amoroso entre los protagonistas, que además de ser pretendientes son hermanos, el militar ambiguo, la gordita graciosa, la joven que tiene que demostrar que a pesar de serlo está suficientemente preparada para realizar su trabajo y el antagonista principal que no suelta prenda pero que sabemos por sus miraditas que esconde algo muy pero que muy chungo. Hasta ahí nada nuevo, es más, diría que incluso rancio, por las pocas aristas que parecen tener, pero la evolución de estos es la que debe poner al final las cartas sobre la mesa y demostrar que esto era un punto de partida.



Lo que no tiene nombre son los efectos especiales, de verdad, hechos con 4 euros, cutres como en casi ninguna otra serie, y se agradecen que sean lo más escasos posibles, porque te distraen de la historia con cada plano de la estación, o con el uso del helicóptero o las escenas en la nieve. Así no, si estamos ante una serie de ciencia ficción los efectos CGI deben estar cuidados a pesar del presupuesto.

No obstante esto es una crítica positiva, porque los episodios son totalmente disfrutables sino piensas demasiado y te dejas llevar por la historia. Lo que yo quiero es que no se pasen de la línea, que se contengan, que no salten a la ciencia ficción donde todo vale y las soluciones se sacan de cualquier manga en el último momento. Ese sería el gran fallo, y eso es a lo que debemos temer.


11 de enero de 2014

5 años de filias y fobias



1, 2, 3, 4 y… me parece imposible que hayan pasado cinco años desde el estreno del blog. Y me parece más imposible todavía que esto siga funcionando tan bien desde entonces, por lo que solo puedo dar las gracias a todos los lectores un año más, aunque este tenga un sabor redondo por aquello del lustro y de que apetece más celebrar la efeméride.

Al principio me parecía imposible, como he dicho muchas veces, que a alguien pudiera interesarle mis opiniones sobre mi pasión (y supongo que la vuestra) que son las series, pero ahora creo que es tan maravilloso formar opinión para bien o para mal que todavía disfruto más con el blog, y sobretodo por el apoyo que encuentro de sitios web o blogs hermanos sobre televisión que enlazan mis entradas, las comentan o las resaltan, esa es en definitiva la mejor de las recompensas, cuando alguien que sabe de series como tú resalta tu trabajo o tu forma de pensar.



Lo que no entiendo y me ha pasado este año, es que algunos no entiendan sobre lo que trata este blog. Este es un espacio personal e intransferible, y creo que  por eso nunca he querido buscar a alguna persona que me ayudara en él, sacrificando quizá el ritmo de actualización y perdiendo visitas, pero confiriéndole con ello un estilo, el mío, que quizá es la característica más notable y hace que la gente reconozca directamente que el post es de un autor e inconfundiblemente es suyo. Por eso no entiendo que cuando analizo una serie o resalto algo que no me gusta de una trama se me ataque directamente como si la vida fuera en ello. Nunca en 5 años había tenido que borrar un comentario del blog, y muchas veces he comentado con diferentes usuarios aspectos peliagudos en los que se ha estado de acuerdo en un asunto o no, pero este año he tenido que hacerlo, y me apena, porque no es la filosofía de este espacio, las armas del debate son otras. Al final nuestra pasión es la ficción y para defender un punto de vista no es preciso machacar el contrario.
                                                                                      
Esto es sólo una anécdota, porque este año aquí se ha hablado de muchísimas cosas como estrenos con suerte muy dispar, curiosidades tras las cámaras de una serie muy querida, locuras de una familiagenial, fracasos y finales míticos de series que nos dejaron, aniversarios demitos, caídas y balances. Aunque lo más visto, esas cinco entradas que más os han gustado hayan sido:




Y tengo la convicción de seguir, aunque quizá el panorama seriéfilo no esté en su mejor momento, y aunque quizá no haya ahora mismo LA SERIE que todos estamos buscando y que nos apasione y no podamos dejar de seguirla ni analizarla. Eso no lo tenemos, pero la industria está cambiando aceleradamente, las cosas no son como eran hace cinco años, ni la oferta, ni las ventanas para disfrutarlas ni las comodidades, así que queda seriéfilo para rato.

Pero, faltaría más, tengo que dar las gracias a todos los que os acercáis al blog,  a los fijos que están al pie del cañón desde el primer día, a los eventuales, a los twitteros y a todos los que descubren el blog y leen y leen entradas de hace 3 años y me preguntan por ellas y me dicen que les quito minutos de sueño. Gracias a todos.

¡A por otro lustro!

8 de enero de 2014

El cable premium y su arsenal de artillería.



Sin lugar a dudas, la ficción seriada se ha convertido en el bastión del cable americano. Las cadenas básicas apuestas cada vez más por ficciones para dar con una buena masa de espectadores que le aporten fidelidad, pero son las cuatro cadenas premium más conocidas, HBO, Showtime, Cinemax y Starz, las que están preparando un aluvión de estrenos en 2014 con el fin de atraer nuevos subscriptores que sustenten esta costosa inversión.



HBO es la más poderosa pero a la que más se le exige, en su cartel actual cuenta con 4 dramas y 5 comedias. Entre los dramas figura True Blood (2008) que termina este año su andadura, Broadwalk Empire (2010) que acaba de renovar por una quinta y última temporada, Game of Thrones (2011) que estrenará próximamente su cuarta y finalmente The Newsroom (2012) que terminó temporada en septiembre y aun no está renovada para una tercera aunque se espera que así sea. 



Por lo tanto, y  como se puede observar, la cadena se encuentra ante un momento muy descafeinado en cuanto a su oferta dramática, la más importante, puesto que no cuenta con ningún drama favorito para la crítica, y con una serie a punto de acabar, otra en avanzado estado, y una The Newsroom que no ha terminado de explotar. Se conforma hasta el momento con el gran revuelo que causa la adaptación de la saga literaria.

En comedias destaca con Girls (2012) y Veep (2012) ambas a punto de estrenar sus terceras y aclamadas temporadas, siendo quizá sus activos más representativos, aunque sus audiencias sean muy limitadas e inferiores al millón de espectadores. Gettin On y Hello Ladies (ambas del 2013) no han despertado fervores y todavía no hay decisión sobre ellas aunque es poco probable que sobrevivan ambas.

Por ello, y con Curb Your Entusiasm en reserva, HBO está apunto de estrenar True Detective en drama, precedida de mucho hype y muchas esperanzas y Looking en comedia, de la que dicen que será el equivalente gay de Girls levantando bastante expectación. A largo plazo pero en 2014 se espera el estreno de lo nuevo de Damon Lindelof llamado The Leftovers y también Togetherness, ambas llamadas a sacudir de polvo un periodo de la cadena nada apasionante.



Showtime si está fuerte en drama con las cuatro apuestas que ofrece. Homeland y Shameless (2011) encaran sus cuartas temporadas con datos muy sólidos, a pesar de que la critica haya dado de lado a la primera, y Ray Donovan (2013) ha conseguido buenas cifras aunque no ha hecho ruido en las categorías de ningún premio, por lo tanto es Masters of Sex (2013) la que parece ser la nueva niña mimada y que ha sido para muchos lo mejor de un año un poco gris.

En sus dramedias cabe destacar a sus más veteranas, Californication (2007) que acaba este año y Nurse Jackie (2009) que estrenará su sexta temporada. Episodes (2011) es la única que ha salido a la palestra de los premios importantes aunque sus audiencias son abismales. Mucho peores las de Web Therapy (2011) pero parece que la renuevan por su bajísimo presupuesto, y el fiasco de House of Lies (2012) que pasa desapercibidísima

Poca cosa que se sepa sobre nuevos estrenos aparte del de Penny Dreadful para primavera, quizá porque su parilla es la más estable de las cuatro.




Cinemax también está en proceso de redefinición, su serie más longeva, Strike Back (2011) finalizará este año con su quinta temporada, mientras que Banshee (2013) que no ha contado con el apoyo de crítica, estrena su segunda tanda ahora y Hunted (2012) no pasó de la primera temporada aunque parece que continuará en forma de otra serie.

De entre sus propuestas más avanzadas encontramos dos dramas, uno llamado The Knick con Steven Soderbergh y Clive Owen ambientado en la primera mitad del siglo XX y Quarry, también histórico, ambientado tras la guerra de Vietnam.



Starz no suele dar mucho recorrido a sus series, tan solo Spartacus ha sobrepasado las dos temporadas. La cadena ahora mismo solo tiene en cartera Da Vinci’s Demons (2013) que volverá para su segundo año en septiembre.

De entre sus proyectos, destaca el inminente estreno de Black Sales, el regreso de Ronald D. Moore con Outlander, que está dando mucho que hablar, y Power, un drama sobre el mundo de las drogas. Estos movimientos son un claro intento de dar el espaldarazo definitivo con ficciones que intentan borrar la imagen de series ligeras y sin contenido que viene arrastrando desde hace tiempo.

Las cuatro tienen mucho camino que recorrer, pero 2014 será el año en que descubriremos si HBO vuelve a tomar el pulso de la industria, si Showtime se continua consolidándose y consigue otro buen estreno y si este es definitivamente el año en que Cinemax y Starz dan el salto cualitativo que tanto buscan.

17 de diciembre de 2013

El final de Homeland como la conocemos.



Quiero ser breve, porque supongo que es la última vez que hablaré sobre la serie en el blog, la última porque creo que desde este punto dejo de prestarle atención, y porque este año no ha estado a la altura, ni muchísimo menos.

Spoilers sobre la tercera temporada de Homeland

La serie lo tenía muy difícil tras una desbaratada segunda temporada donde todo era meter más y más carbón a una caldera que ya no lo soportaba. La rapidez en la quema de las tramas puede ser un elemento trepidante en el momento pero, irremediablemente, deja al espectador en desasosiego a largo plazo, más si cabe cuando las ideas empiezan a ser cada vez más rocambolescas e imposibles.

Es cierto que ninguna serie es verosímil, porque una serie necesita entretener y la verosimilitud al 100% no funciona, pero habría que preguntarse que tanto por cien de verosimilitud se necesita para que el espectador acepte las normas del juego. Incluso en la ciencia ficción se ha de crear una cierta verosimilitud según la mitología de la serie que debe ser fiel dentro de sus propios parámetros, y creo que ese ha sido el fallo de Homeland, y por eso ha envejecido tan mal y pronto. Los excesos.



Es el Kurt Cobain de las series, y lo digo así de claro. Me parece que esta temporada ha pasado de ser desde descafeinada a un despropósito pasando por locura, vuelta a descafeinada y finalmente una contención de daños, una reagrupación que era inevitablemente lo único que se podía hacer para intentar salvar el barco y poder darle escapatoria hacia una nueva historia.

Es evidente que los guionistas han hecho lo más sensato, eliminar a Brody y sacudir los cimientos de la serie para empezar una nueva historia en la cuarta temporada. A mí que no me esperen, no me interesa, yo creo que ya he visto todo lo que tenía que ver de Homeland. No se si estaréis de acuerdo conmigo, pero la historia de Carrie no da más de sí.

Y la faceta interpretativa de Damian Lewis ha sido lo peor, de lo peor, de lo peor.


15 de diciembre de 2013

Primer balance de la temporada '13 - '14.



La primera mitad de la temporada ha acabado, llevamos más tres meses inmersos en la nueva temporada y nos encontramos en el clásico parón navideño, antesala de los estrenos de la mid-season y los finales de las series que no seguirán o con temporadas de 13 episodios. Con este recorrido ya podemos aventurar y empezar a sacar balance de los aciertos y fracasos de las parrillas de las cuatro grandes networks y TheCW. Por quinto año consecutivo, el primer balance de la temporada.



NBC se corona como la network con mejores resultados gracias al fenómeno del fútbol los domingos y al arrollador éxito de The Voice los lunes y martes. Su gran éxito en ficción es la ya renovada Blacklist con una media de 11 millones de espectadores siendo el mejor estreno del año. También es un éxito Chicago Fire gracias al lead-in del concurso musical los martes. Esas 3 jornadas hacen que la cadena se aupe a la primera posición, aunque las alegrías se les atragantan los jueves con el fracaso absoluto de la noche, donde ninguna oferta supera los 3,5 millones ni el 1,5 en los demográficos y donde la sitcom de Michael J. Fox no ha podido suplir a The Office. El miércoles y viernes no son muy diferentes. Revolution está encadenando mínimos históricos y apenas supera los 5 millones de seguidores y Law & Order SVU pasa desapercibida aunque sus datos son más positivos. Grimm oxigena un poco los viernes, que terminan con un Drácula que empezó muy fuerte pero que se ha ido desinflando mínimo tras mínimo.

NBC afronta lo que queda de temporada con la pérdida del fútbol y el estreno de toda una nueva noche dominical, además del estreno de dos series en el horario de las 10:00 P.M y la apuesta por dos nuevas sitcoms la noche del martes.



CBS queda en segunda posición, aunque primera en espectadores totales, aunque no está siendo una temporada tan fuerte como suele estar acostumbrada. Los domingos su parrilla entera está sufriendo los estragos de la veteranía y The Mentalist y The Good Wife parecen ser los próximos en decir adiós si la crítica no consigue salvar a esta última, desde luego por audiencia no será. El lunes es otro día frío, ya que la única comedia potente que les queda es How I Met Your Mother que acabará en Mayo. Ni Mom, Mike & Molly, o 2 Broke Girls siguen bien el ritmo, bordeando los dos puntos de ratings, que hace que sean viables, pero lejos de datos de hace uno o dos años. Con las otras comedias de jueves ocurre lo mismo, Two and a Half Men está marcando mínimos históricos y The Millers y The Crazy Ones también se mueven dos puntos de rating.

Los martes son un día clave con la franquicia NCIS al igual que los jueves con un Survivor incombustible y Criminal Minds. Los viernes consiguen mantener el tipo con Hawai 5.0 y Blue Bloods, aunque el gran problema al que se están enfrentando es al del decaimiento de todas sus ofertas de las 10 P.M.  Poquísimos cambios a partir de Enero con el estreno de Intelligence y poco más.



ABC lleva pasándolo mal varias temporadas. La erosión de sus apuestas de las 10 P.M es todavía más aguda que la de las demás. Betrayal y Lucky 7 han sido fracasos estrepitosos aunque Castle y sobretodo Scandal sacan la parte para una complicada hora en la que Nashville se queda a medio gas. Once Upon a Time ya no es lo que era pero mantiene registros aceptables en domingo, pero Revenge empieza a tambalearse demasiado. Dancing With The Stars ha caído en los demos estrepitosamente y todas las nuevas sitcom están suponiendo un fracaso, desde Trophy Wife pasando por Super Fun Night o The Neighbours. Solo aguantan y muy bien Modern Family y The Middle. Otro tortazo importante ha sido Agents of Shield, porque está bajando muy rápido y nadie cree en ella. Peor todavía funciona OUT in Wonderland que ha sido un fracaso mayúsculo.

A ABC se le presenta complicada el resto de la temporada, con pequeños cambios aquí y allá y el estreno de dos nuevos dramas.

FOX es la que peor lo está haciendo esta temporada, y es que aunque los domingos son su día más estable y los lunes ha conseguido asentar Sleepy Hollow, el resto de la semana cojea y muchísimo. Glee no es ni por asomo la que era, ni tampoco New Girl, que ve su audiencia reducida en gran parte, como The Mindy Project, casi invisibles los martes. The X Factor se ha configurado como un auténtico fracaso en ratings, aunque parece que rentable económicamente. No obstante han habido jueves en que se ha visto superado por la oferta de TheCW. Masterchef Junior ha sido un acierto en viernes, día que ve los irrisorios datos de una Raising Hope que llora por llegar a sindicación.


La segunda parte del año se presenta muy complicada si American Idol no consigue reflotar la audiencia, además hay varias apuestas que deben cuajar como Almost Human, el regreso de The Following o el estreno de Rake.





CW está viviendo una temporada mejor que las anteriores, con un claro giro en su apuesta comercial hacía el género juvenil de ciencia ficción que tan le bien funcionó a TheWB hace más de una década. Los lunes son su peor día con las soaps que le quedan en parrilla, siendo Beauty & The Beast la que más sufre. El estreno de The Originals ha sido todo un acierto y la incombustible Supernatural se encuentra en uno de sus mejores momentos en cuanto a audiencia. Lo mismo para Arrow y The Vampire Diaries que son actualmente sus estandartes. The Tomorrow People y Reign están en buenos niveles, pero un poco justos. Peor le va los viernes con el final de Nikita y The Carrie Diaries.

TheCW es la única network que no pierde audiencia respecto a la temporada anterior y va a hacer movimientos para reforzar los lunes, enviando allí The Tomorrow People y estrenando Star Crossed. Los miércoles estrena The 100 su nueva apuesta bomba y enviará al viernes a Hart Of Dixie en una clara declaración de intenciones. El antiguo género fetiche de la emisora ha muerto.

Con NBC dependiendo de 3 programas para ganar, una CBS con productos muy antiguos que van perdiendo terreno y unas ABC y FOX que no encuentran su camino esta temporada está más apretada que nunca.

Así estaban las cosas en las temporadas:

3 de diciembre de 2013

La pérdida del hogar.



En estado de shock. Así es como uno se queda al terminar de ver la mid-season finale de The Walking Dead. Un capitulo intenso, al menos sus últimos 25 minutos, lleno de acción, destrucción, bajas y confirmaciones.

Esta temporada he oído muchísimas críticas hacia la serie que me cuestan comprender, cabe decir que lo primero que me llama la atención es su audiencia, que arrasa en EEUU y también en España. Esta no es una serie fácil de ver, aunque si fácil de seguir, pero ya por su temática muchos espectadores deberían sentirse rechazados, pero no lo hacen. Está claro que su audiencia es mayoritariamente joven, pero su seguimiento es un fenómeno sin precedentes para el cable básico que perdura un año más.

Spoilers sobre la primera mitad de la temporada.



La confrontación final entre el gobernador y Rick iba a tener que producirse tarde o temprano y aunque quizá el punto álgido haya sido épico, hay situaciones que no me han dejado satisfecho por sus incoherencias.
                                                                                       
Creo que los creadores han tenido la necesidad de relatar las experiencias del gobernador al terminar con su antiguo campamento y eso le ha gustado a mucha gente, aunque a mi me pareció anti-climático, y quizá fuera de lugar, porque todos sabíamos ya quien era el personaje, como se las gastaba y hasta donde podía llegar. Su fanatismo y su locura le llevan al irremediable final de su muerte, eso claro, si está muerto, porque tiene más vidas que un gato y el plano de sus sesos desperdigados no nos lo han regalado. ¡Qué se le va a hacer!



El éxodo de la cárcel sí era necesario, primero porque la trama se estaba estancando allí, y segundo porque la serie necesitaba movimiento, algo nuevo, la búsqueda de otro lugar, un nuevo comienzo para la segunda mitad de la temporada que ha visto como dos grandes personajes la abandonaban, Carol y Hershel. Dos grandes bajas, sin duda, la primera quizá inexplicable, y la segunda muy dolorosa, por su final y porque el personaje funcionaba como la válvula moral y el cerebro que calmaba a los demás personajes, la voz de la experiencia que se ha apagado.

Y quizá por eso la gente sigue enganchada a la serie, a los guionistas no les duelen prendas al terminar con personajes de ese calado, y eso no lo hemos visto nunca antes en ninguna serie, en esta producción no se depende de los actores, sino del avance de la trama horizontal que es la huída, una huída casi siempre atropellada que no entiende de esperas ni de débiles.

Ahora The Walking Dead debe volverse a reinventar, dejar de lado el fantasma del Gobernador, que no da más de si y centrarse en la nueva supervivencia. Febrero queda cerca.