2 de octubre de 2016

El viaje para descubrir lo que somos



La apuesta más fuerte de la temporada en lo que se refiere a series por parte de la NBC es, sin lugar a dudas This is Us, un drama (dramón/dramedia/ejercicio de coaching según el momento) en el que tres personas que comparten cumpleaños se encuentran en tres momentos vitales definitivos en su vida. Cumplen 36 años.

Y supongo que ahora en el siglo XXI cumplir los 36 supone la nueva mayoría de edad o que, simplemente, se es un adulto. Con 36 años una persona debe tener claro de dónde viene y que quiere para el resto de su vida. La serie refleja ese punto de inflexión, ese punto de angustia vital por descubrir quién somos y, sobretodo, a donde nos lleva la vida.


Leí antes de ver el piloto que para ver la serie iba a necesitar pañuelos, y que cuidado con que me cogiera flojo. No es para tanto, pero ese tono buenrollista con un toque amargo que nos presenta la serie es quizá lo que no me permite descubrir si me ha gustado o no. Es más, no sé si adoro la serie o la odio profundamente. Me tiene bastante desconcertado tras haber visionado los dos primeros episodios.

El primero de ellos está bastante bien hilado y desvela un giro de guion bastante bien traído, y el segundo acaba con un cliffhanger que hace que esta historia tome tintes de un drama familiar como otro cualquiera, que si está bien hecho no es nada malo. Pero deja de ser especial.

Y no sé porque le pido a This is Us que sea especial, pero lo hago. Y supongo que durante el transcurso de los 18 episodios con los que contará la temporada podré descubrir si la detesto o la adoro. Y si puedo soportar las muecas de Milo Ventimiglia. Y su culito.