27 de enero de 2013

Fringe, Behind the Scenes (I)



Fringe ha terminado recientemente tras cinco temporadas y 100 episodios de ciencia ficción, drama familiar, efectos especiales y personajes carismáticos. La historia que nos han mostrado la conocemos, pero el recorrido de la serie tras los focos ha sido también apasionante, y hoy quiero centrarme en ciertos aspectos como horarios de emisión, problemas con los ratings, casting, guiones y productores ejecutivos.


Con muchos spoilers de toda la serie.

Fringe se estrenó en 2008 con J.J Abrams en pleno apogeo tras haber revolucionado la televisión con Lost y estar a punto de hacerlo en cine con la reimaginación de Star Trek. Tras trabajar con TheWB y de forma extensa con ABC, FOX también quería contar con un producto suyo en un momento muy dulce para la cadena con American Idol, House, Bones y 24 en pleno rendimiento y con productos tan apetecibles como Prison Break o Terminador: The Sarah Connor Chronicles que había abierto un hueco en la cadena hacia la ciencia ficción y que era la predecesora en el campo de Fringe y Dollhouse que se estrenarían poco tiempo después. De todas, la serie de Abrams fue la única que pudo mantenerse en antena de forma estable.

Temporada 1




Abrams, Kurtzman y Orci, el mandamás de Bad Robot y sus hombres de confianza, contrataron a Jeff Pinkner para desarrollar su idea, la de una serie que mezclara la idea procedimental, que en ese momento seguían todas las series que copaban el ranking de las más vistas, con sucesos paranormales. Hubieron muchos problemas en los guiones durante la primera tanda de episodios, con costosas reescrituras y retoques de escenas en el último momento y es que parecía que la serie no llegaba a encontrar el tono que se le quería imprimir, aunque la llegada de Akiva Goldsman a la sala de escritores supuso un revulsivo total y se consiguió un ritmo satisfactorio haciendo balanza entre la trama personal del personaje de Olivia y los casos semanales.

No obstante la revelación del universo paralelo al final de la primera temporada supuso muchos dolores de cabeza para el equipo, ya que el descubrimiento no estaba preparado para ocurrir hasta el final de la segunda temporada. Aún así y tras darse cuenta que la trama debía recorrer sus cauces de forma natural se decidió seguir adelante y dejar a los espectadores con uno de los cliffhangers más épicos de los últimos años.



Para Fringe, como para la mayoría de las producciones de la compañía, se optó por un cast de actores casi completamente desconocido para el gran público a excepción de Joshua Jackson (que había hecho el casting para el papel de Kirk en Star Trek sin conseguirlo) y la aparición estelar al final de temporada del gran Leonard Nimoy gracias otra vez al reboot de la película de ciencia ficción.

Fox organizó una campaña de promoción impresionante y la programó la noche de los martes tras House, el gran éxito de la parrilla. Además ideó una nueva iniciativa para esta y para Dollhouse en la que en vez de los 42 minutos estándares, la duración de ambas pasaría a los 49 minutos con menores pausas publicitarias para que el valor de la publicidad fuera mayor y la comodidad de los espectadores aumentara. Su estreno se saldó con 9,13 millones de seguidores, pero la expectación fue tal que la semana siguiente congregó a 13,27 millones, el dato más alto de su historia.

En Enero la serie se vio beneficiada por la llegada de American Idol que sería su nuevo lead-in. Su audiencia media subió en torno a dos millones de seguidores y aunque sus datos en general eran satisfactorios, la sangría de espectadores entre ella y American Idol era enorme, algo insostenible para FOX.

Con una media de 10 millones y un episodio sin emitir, fue renovada por una segunda temporada el 9 de Mayo de 2009, una semana antes de la season finale, habiéndose convertido en el mejor estreno del año entre los espectadores de 18 a 49 años.

Temporada 2




Tanto Abrams como Orci y Kurtzman dejaron de escribir para la serie aunque se mantuvieron vinculados de forma testimonial y se contrataron nuevos guionistas para llenar sus huecos aunque Pinkner y J.H Whyman, que se había incorporado en la primera tanda, siguieron como productores ejecutivos.

Para la segunda temporada se trazó un mapa en el que la mitología de la serie iría apareciendo de forma escalonada teniendo como referente a Alias, para no volver a errar, intentando mantener el equilibrio entre las tramas auto conclusivas y no quemar demasiado pronto los cartuchos que tenían en mente.

Tras no conseguir retener a un porcentaje importante de la audiencia de American Idol, la FOX programó la serie en el horario de la muerte de la televisión americana, un horario en el que hacía muchísimos años que no encontraba un hueco y en el que la serie se debía enfrentar al mejor de momento de Grey’s Anatomy, C.S.I y The Office. También se eliminó su política de “Remote-Free TV” y la duración de sus episodios se redujo hasta los 42 comunes. Además se decidió dividir la temporada en tres bloques, el usual bloque de invierno y un parón en la emisión desde principios de Febrero a Abril para evitar las reposiciones y estrenar una nueva ficción llamada Past Life que fracasó estrepitosamente y sólo duró 7 emisiones en antena.



Kirk Acevedo fue asesinado al principio de la temporada y su personaje dejó de ser regular en la serie, además y a pesar de su jubilación, Leonard Nimoy aceptó regresar para un arco de episodios y la presencia de Michael Cerveris como September empezó a tener relevancia.

Tras la emisión de 23 episodios en la noche de los Jueves, con Bones como lead-in Fringe sólo pudo obtener una media de 6,25 millones de espectadores, un dato bastante preocupante y con una media descendente durante la temporada. A pesar de esas cifras tanto esta como Bones ayudaron a FOX a mejorar los resultados del año anterior en un 65% y el 6 de marzo de 2010 y a falta de tres episodios para terminar la temporada la serie fue renovada por una nueva tanda de 22 episodios.


En la próxima entrada (por eso de no hacerlo tan largo) analizaré el cambio de rumbo que sufrió tras el final de la segunda temporada, el recorte presupuestario, que ocurrió al ser programado en viernes y su final definitivo.