16 de abril de 2011

Breaking Out


Fox ha decidido un año más estrenar una sitcom a estas alturas de la temporada, cuando American Idol dura 1 hora y media y tan solo le quedan 30 minutos libres en su parrilla con la esperanza de consolidar una comedia de imagen real tras años de fracasos encadenados, pero  Breaking In no cumple las expectativas, ni cuantitativas ni cualitativas.

Ni Live On A Stick ni ‘Til Death pudieron sobrevevir al caramelo envenanado que supone emitirse tras el programa más visto de la televisión americana, y es que para garantizarse al menos alguna posibilidad de renovación Breaking In debería retener al menos el 50% de la audiencia del reality Show, cosa que no pudo hacer ni en su estreno, cuando solo retuvo al 40% de los casi 25 millones que seguían American Idol, la cosa se ha acentuado en su segundo episodio cuando ha perdido todavía mucha más cuerda promediando tan solo 8,40 millones de espectadores.


No podemos hablar ni de una historia original, ni de unos actores totalmente inspirados. El problema fundamental es que no sabe que tipo de comedia debe ser, alocada y a la vez contenida, con personajes extremadamente irrelevantes, histriónicos y sin carisma, y es que nuestro amigo Christian Slater ha demostrado en más de una ocasión que la televisión no es lo suyo, y si en drama no funciona en sitcom menos, y aunque no hace un trabajo horroroso, su personaje no encaja en la dinámica ni funciona como un jefe atípico y descarado como si lleva haciéndolo Steve Carell durante 7 temporadas.

El mayor problema quizá es que tras ver el piloto te quedas completamente helado, es de agradecer que las presentaciones no se hagan arduas y que a los pocos segundos ya esté todo definido, pero es que tras pasar los 21 minutos de rigor no tienes la más mínima curiosidad por ver el segundo capitulo, eso si, a no ser que aparezca como estrella invitada Alyssa Milano.



La Milano es capaz de mejorar exponencialmente cualquier cosa que toque, y esto no es objetividad ¡Qué se le va a hacer! Pero es cierto que tras la segunda dosis las cosas mejoran y la serie puede llegar a encontrar su camino, pero me temo que 6 episodios son pocos para arreglar el pequeño entuerto donde se encuentran.

Si quieres ver como Christian Slater se está ganando a pulso el inefable titulo de Innombrable nº3, si te apetece ver a Michael Rosembaum (el Lex Luthor de Smallville) con cresta o descubrir los mil y un trucos que utiliza el director para tapar el embarazo de Alyssa Milano en el episodio puedes ver Breaking In, sino te aviso que adentrarte a la fuerza en esta historia puede ser un poco traumatizante.

2 comentarios:

martinyfelix dijo...

El piloto me pareció caótico, demasiado información en muy poco tiempo, y tampoco lo aprovechan. Personajes topicos a más no poder.
Y aunque me tienta, no veré el segundo ni por Milano.

satrian dijo...

Mira que Odette Yutsman, ahora Annable era suficiente reclamo, pero aun así iba a dejar la serie, por casualidad me enteré que iba a salir Alyssa y claro vi el segundo episodio, eso sí el tercero ya no :P