6 de abril de 2016

The Gallagher way



Verguenza tendría que darme no haber hablado todavía sobre Shameless esta temporada. Y lo hace. Pero voy a remediarlo ahora mismo.

Spoilers sobre la sexta temporada del drama familiar más importante en TV ahora mismo.

Y me quedo tan ancho. A mi Shameless me da la vida. No sé si esa será una afirmación con poco juicio, desde luego no es imparcial. Es mi drama favorito. Son mis personajes favoritos. Consiguen que sufra, me emocione con ellos y disfrute, y además con ella maldigo siempre dos cosas ¿Ya ha terminado el capitulo? y ¿Cuánto queda para la siguiente temporada?

Por suerte para mí la serie goza de un éxito tremendo en Showtime y, aunque empieza a ser bastante longeva, no parece que la próxima sea su última temporada. Durante los doce episodios que componen esta tanda han ocurrido muchísimas cosas, pero voy a comentar lo que más me ha impactado de cada uno de los personajes. Porque así tienen que ser las cosas.

Frank: Desgraciado, drogadicto y pandillero. Jugando con los sentimientos de tu cada vez más jodida familia. No tiene remedio, aunque el balance entre el drama y la comedia hace que William Macy siga siendo una fiera de la interpretación. Como consejero de desahuciados, preciado miembro de una comunidad hippie o dinamitador de la boda de su hija, en una escena que no tiene desperdicio. Frank es un perro ladrador y poco mordedor. No podría matar a nadie, pero !cómo ladra!.

Fiona: Más tranquila y relajada. Se opone a que su hermana tenga el bebé, y es lo más lógico del mundo. No puede con más responsabilidades y ahora que sus hermanos ya estaban prácticamente criados necesitaba descansar. Pero el golpe en su boda es tremendo. Esa escena en el banco fuera de la iglesia, con el traje de novia, pelada de frío, el rimel corrido y el cigarro en la boca. Frank le acaba de decir que ya son demasiados los hombres que han pasado entre sus piernas y que, el hombre con el que se va (iba) a casar le ha engañado.

Esa decepción pura, ese sentimiento de se me está terminando el tiempo de cagarla y soy ya una adulta a la que esto no le compensa y no sé como pararlo. Creo que es la muerte de una joven idealista. Necesito ver a una Fiona MUJER en la séptima temporada.

Lip: Con su bajada particular a los infiernos. No es capaz de asimilar la derrota, no está cómodo siendo infravalorado y yo que creo que lo que no sabe es que a los 22 todo el mundo está infravalorado y que, el talento, no siempre es sinónimo de éxito instantáneo. Ser el mejor de tu mundo no significa ser el mejor del mundo. Esa idea de terminar como Frank es aterradora. Y ese abrazo final de Debbie en la boda de Fiona lo es todo.

Ian: Mucho más tranquilo, lucha contra los elementos y parece equilibrar su enfermedad con una vida más ordenada. Un respiro para un personaje que las pasó canutas la temporada anterior y con el que sufrí.

Debbie: El proceso del bebé, esa cabezonería de conseguir lo que ella quería, la lícita lucha con su hermana por salvaguardar a su bebé y reforzar su posición en la familia. Es un reflejo de su soledad y de la necesidad de tener algo a lo que aferrarse. La interpretación Emma Kenney tras dar a luz es tremenda.

Carl: Alivio cómico, durante la primera parte de la temporada que a ratos daba miedo. Mucho miedo. Pero con un giro dulce al final, porque no nos olvidemos que es un chiquillo y que, aunque sus años de formación como persona no hayan sido los mejores, aún estamos a tiempo de enderezarlo.

No puedo esperar a la séptima ¡Ven ya Enero!