15 de junio de 2015

Prisión a velocidad de crucero



Esa es la sensación que se te queda al terminar la tercera temporada de Orange Is the New Black. Una tercera tanda acomodada, que sabe que tiene un público fiel y que pretende agradar a los que ya la habían seguido, y conocían, las historias de Litchfield. ¿Nos conformamos con ver más de lo mismo o pedimos más?

Que la serie haya tomado un rumbo muy determinado y esta tercera sea una temporada muy convencional no tiene por qué ser malo. Los amantes de la serie van a estar encantados con lo que ven, con episodios de una hora de duración, cada uno centrado en un personaje excepto el uno y el trece y con sus respectivos flashsbacks, con una tensión mucho menor que la de la segunda temporada, más ligera y menos dramática. Sin duda el casting es, como sabéis, uno de sus mejores reclamos, y esta tanda de episodios apuesta por una mayor, si cabe, coralidad.


Los personajes de Piper y Alex dejan su protagonismo para ser unas reclusas más dentro de la penitenciaría, y llegamos a conocer personajes que en las dos primeras temporadas no habían tenido ningún episodio dedicado. Además, el efecto binge-watch está cada vez más enmarcado en su estructura y parece más una película de trece horas que un grupo de capítulos con un nudo y desenlace, perfecta para atracones. Porque si por algo resalta la serie es por su facilidad de visionado a pesar de la multitud de personajes que aparecen, y eso que al principio hay que hacer memoria después de un año sin ver nuevos episodios.

Que la serie no arriesgue, y más en un producto de Jenji Kohan, da que pensar. Supongo que Netflix no querrá quemar mucho su gallina de los huevos de oro, pero si por algo destaca la showrunner es por dar volantazos que reseteen sus historias cada cierto tiempo, como la hizo una y mil veces con Weeds, de la que sabemos que comparte muchas cosas. ¿Más suave es esta quizá?

Particularmente me esperaba una temporada más cañera, en la línea de la recta final de la segunda, aunque esto no sea un thriller ni muchísimo menos. Creo que la serie debe evolucionar, dar un paso allá para seguir conservando ese aire fresco que ha hecho que se convierta en una ficción tan seguida y perseguida. Ese creo debería ser su cometido el próximo año con su cuarta temporada. Pero sin cargarnos demasiado la fórmula ¿eh Jenji?

3 comentarios:

Dids dijo...

Hola querido seriéfilo,

Por aquí amanezco con no sé ya cuento tiempo de retraso, pero no podía faltar al a cita de comentar la tercera temporada de Orange is the new black.

Ha sido una temporada, bajo mi punto de vista, muy buena, ha superado la segunda temporada, dónde en algunos momentos me llegué a aburrir, algo bastante personal, lo reconozco, porque no soportaba el personaje de Vee.

Pienso que se ha perdido la frescura de la primera temporada. La presentación de personajes para mi es una de las mejores de todas las series que he visto. Aunque tengamos, en esta tercera entrega, personajes de los que no sabíamos nada de su pasado con flashbacks, creo que, como bien, dices la serie se ha acomodado.

La trama de la ropa interior. No deja de ser hilirante junto con Piper jugando a ser Alex, mientras ésta, se pierde cada vez un poquito más en la paranoia.

Destacaría la trama de Crazy Eyes con la novela erótica, como algo tan simple puede tenerlas entretenidas, un ejemplo más de como se magnifica todo en lugares pequeños.

Y también las canciones al final de los episodios, en especial la de Los MIsarables, no sé como lo hace esta Jenji pero siempre pone la canción perfecta.

De los flashback me quedo con el Mei Chang y el de Leanne. Como trama demasiado para mi la de Pennsatucky el guardia.

En lineas generales me ha gustado mucho, y la he disfrutado, y es que como bien dices, a adictiva no le gana nadie, pero dudo que alguna vez superen la primera temporada.

Un saludo^^

seriéfilo dijo...

Dids: Querida, como me alegro de leer tu comentario.

Creo que tanto en la trama de la novela erotico-espacial, como en la de la ropa interior, se acerca muy mucho a esas tramas locas de Weeds.

Qué dificil es superar la primera temporada de cualquier serie. El factor novedad se evapora rapidísimo.

Saludos!!!

Futbolero Crítico dijo...
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