19 de mayo de 2014

Tanto Netflix tanto vales.



Sabíamos que las plataformas en streaming iban a cambiar el negocio de la televisión de una forma irremediable, como comentaba en la anterior entrada, pero no todo son alegrías, puesto que tras los éxitos de series como Orange is the New Black o House of Cards se esconde un gran escollo para la industria, una industria que se basa en los datos, en la economía y que necesita desarrollar un nuevo sistema para rentabilizar el negocio. Me explico:

Tradicionalmente los valores para medir el éxito de una producción han sido, las críticas, los premios, los ratings y el precio de la publicidad del espacio. 4 enormes factores (aunque realmente los definitivos son los dos últimos) sobre los cuales la industria televisiva ha girado en los últimos 60 años. Ahí es nada.


Con la llegada de la ficción al cable premium (HBO, Showtime…) uno de los factores desapareció del mapa y la industria tuvo que cambiar irremediablemente y ahora con la irrupción de las compañías de streaming y su reticencia a desvelar los espectadores totales de sus producciones se avecina una nueva sacudida del sector audiovisual.

¿Qué vale  una serie de Netflix o Amazon? Y sobre todo ¿Cómo se renegocian los contratos alrededor de las cifras? Cómo sabéis estamos ante una industria muy nueva, y ahora es el momento en el que empiezan a renegociarse los contratos de actores, directores y escritores. Para una serie de éxito siempre se tiene en cuenta el número de espectadores y el precio de la publicidad, pero como Netflix se niega rotundamente a hacer públicas sus cifras, los abogados y representantes se encuentran ante un vacío difícil de salvar. House of Cards y Orange is the New Black entrarán en sus terceras temporadas, pero ¿y en el hipotético caso de la renovación de esos contratos dentro de otros tres años? 

Ahí encontramos el dilema y ahí es donde se agudiza el ingenio, básicamente al igual que se hace con las series de cable premium poco vistas pero sí con una base ferviente de seguidores, y esto es la presencia social de la marca, las referencias culturales referidas a ellas y el poder de convocatoria que de ellas se hace. Girls es un ejemplo y la serie de Jenji Kohan también. Ahora bien, ¿qué debe ocurrir con las series como Hemlock Grove o Alfas que no han sobresalido y se han mantenido en un segundo plano? ¿Qué baremo debemos acatar para ellas?

Por eso el título de la entrada, porque se avecinan cambios y las renovaciones de ficciones en plataformas que no tienen definidas sus líneas de negocios pueden convertirse en verdaderos infiernos. Quizá hablaremos dentro de cinco temporadas, y analizaremos si ha sido posible que Orange equipare a Weeds con ocho temporadas y como ha sido su viaje vital.

3 comentarios:

Dids dijo...

Buenas seriéfilo,

Es un tema muy interesante el que tratas en esta entrada, desde luego Netflix ha puesto toda la carne en el asador con House of Cards y Orange is the new black (dos series, que por cierto, no he visto) y ha seguido intentándolo con Hemlock Grove pero claro esta última no ha tenido tanta repercusión, extraña y curiosa (esta si la vi) no creo que llegará a merecerse una segunda temporada, a fin de cuentas no deja de ser un producto que podría haberse estrenado en SyFy y haber durado 3 capitulos.

Pero, creo que, precisamente el hecho de que no den las cifras, demuestra al fin y al cabo, lo poco que les importan, crear marca no se consigue con mucha audiencia, y eso Netflix lo sabe, y tiene fe en sus productos, fe o más bien como pasa en muchas networks que a fin de cuentas les sale más rentable continuar con una serie que probar con algo nuevo.

Ciertamente no lo se, y el futuro se ve incierto en ese sentido, tengo muchas ganas de seguir descubriendo el avance de estas plataformas, estamos en tiempos de cambio y lo estamos viviendo de primera mano.

No se si he dicho un millón de estupideces juntas, pero bueno, aquí está mi granito de arena.

Un saludo, compañero.



seriéfilo dijo...

DIds: para nada estupidez, tiene muchísimo sentido, date cuenta que están creando marca, y el ponerse a cancelar determinada serie no ayuda, sobretodo cuando no es por motivos creativos, lo que pasa es que no se se seguirán ese camino y dejaran que todas sus propuestas maduren o se las irán cargando conforme vayan estrenandose más y más. Desde luego el futuro es incierto y pinta interesante.

David dijo...

Soy de ver muchas películas y por eso constantemente trato de ver distintas cosas en tele o también en el cine. Me gusta mucho quedarme en mi casa hasta tarde en mi casa viendo películas en mi lg tv