4 de septiembre de 2010

Sunday Sex Night.


HBO nos ha deleitado otro verano más con 3 producciones muy diferentes entre sí, pero que se encuentran a la vanguardia de sus respectivos géneros, son trendys, nada pretenciosas y con el sexo como uno de los motores explícitos, de una forma u otra, en sus tramas.

Spoilers de Hung, True Blood y Entourage. Y atención, porque las imágenes son muy explícitas. 
 
Hung es sin lugar a dudas la más mediocre de las tres, y la que recurre al sexo más a menudo, hay que recordar que su premisa nos cuenta la vida de un profesor de instituto que debe prostituirse para sobrevivir ayudado de una polla descomunal y una chula inexperta. ¡Cosas que pasan!
 
La dramedia, tiene muchas posibilidades pero no termina de explotar todas sus tramas, se queda a medio camino, y eso que tiene buenos personajes e interpretaciones más que decentes pero el riesgo asumido no es, ni de lejos, proporcional al de True Blood ni otras muchas series de la HBO. Su visionado es fácil, las tramas no son completamente irreales y acaba de ser renovada por una tercera temporada, cosa que ha causado sorpresa en la prensa americana especializada; es cierto que sus ratings no son para echar cohetes, normalmente obtiene un promedio de 2,5 millones de espectadores, pero si se queda con la mayoría del arrastre que le proporciona Entourage.
Su moderado presupuesto le ayuda a sobrevivir entre grandes producciones de mayor renombre, pero basar una serie en una cosa que el espectador no ha podido ver todavía es cuanto menos extraño. Imaginar que en Weeds nunca nos hubieran enseñado una de las bolsitas de marihuana con las que trapicheaba Nancy o que en Dexter no pudiéramos ver como el protagonista asesina a sus victimas. Y no es cuestión de puritanismo, estamos en HBO y los desnudos femeninos abundan, como muestra un botón.

True Blood continua con los depravados y más extraños actos sexuales vistos en la televisión, aunque la mayoría de veces mucho más recatados a la hora de enseñar carne que sus dos compañeras de parrila. Mucho se ha criticado a este fenómeno mediático, pero es en su tercera temporada cuando ha conseguido un ritmo envidiable y una trama completamente disfrutable, quizá es porque todavía no había puesto la carne en el asador, pero tras una anodina segunda temporada esta está siendo de lo más adictiva. Con sus fallos y sus rocambolescas tramas, pero rozando de cerca lo que desde un primer momento estaba buscando.
 
True Blood es el verdadero éxito de la noche con una media que ronda los 5,5 millones de seguidores, dato que va aumentando semana tras semana, a la vez que aumenta el sadismo de algunas tramas, la sangre, el sexo sucio y el depravado mundo de fantasía, donde ahora podemos encontrarnos desde cambiaformas y hombres lobos hasta vampiros que soportan mejor la luz del sol gracias a hadas. Si, las tetas saltarinas de Anna Paquin son ahora un hibrido, entre ser mitológico y ser humano. Eso sí que mola.
 
Entourage enfrenta la recta final de su historia, lleva siete años siendo un escape absoluto, una caja de Filipinos que se están acabando, pero, esta última temporada está levantando ampollas. Los críticos han puesto el grito en el cielo, un protagonista adicto a la vicodina, que está coqueteando seriamente con las drogas y sale con una actriz porno parece no gustar a todo el mundo como el referente de la fama Hollywoodiense que llega a ser, pero dejando a los criticos a un lado ( que es donde deben estar) si es cierto que la trama se está volviendo más oscura, como Doug Ellin reconoce, y es que renovarse o morir es la máxima para esta serie que sigue coqueteando con el sexo como uno de los principales motores, sin llegar más lejos, durante esta temporada E se hace a la idea de mantener relaciones anales con su prometida y Turtle es incapaz de dar la talla en la cama porque su novia lleva el sexo completamente depilado.
Anécdotas a parte, lo que parece sugerir esta penúltima temporada de Entourage en sus capítulos finales es ni más ni menos que la caída de dos grandes, la bajada progresiva a los infiernos de Ari, después de años y años de excesos y chantajes emocionales y el hundimiento progresivo de Vincent, gracias en parte a Sasha Grey, cuya actuación podríamos calificar de aceptable, aunque no sorprendente. A la vista está, y es poético.

¿Qué es lo mejor de los Domingos?

6 comentarios:

OsKar108 dijo...

Vaya y yo que he abandonado True Blood esta temporada, que a los 5 o 10 minutos del comienzo del 5º capítulo, me vi a mi mismo viéndola sin demasiado interés ¿me recomiendas que retome lo que me queda de temporada en "maratón"?

¡Saludos!

seriéfilo dijo...

Oskar, sobre el episodio 6 empieza a mejorar, te recomiendo que des dos episodios de margen, si no, es que true blood no es para ti.

satrian dijo...

Reconozcámoslo el sexo vende, mucho.

OsKar108 dijo...

@Seriefilo: creo que le acabaré dando otra oportunidad, que hasta esta temporada la veía con (más o menos) ganas, pero empecé por no esperar con muchas ganas su vuelta, y terminé descartándola.

¡Saludos!

Mina Harker dijo...

Esta temporada de True Blood está dando para muchas cosas (a mí de momento es la que más me está gustando). Y no ya solo con los nuevos personajes y las tramas y tal. No, es que decidieron dar un paso atrás y mantener eso de que tienen las escenas de sexo más surrealistas, bizarras y retorcidas (énfasis en esto último xD) de la televisión.

En cuanto a Hung, pues no sé qué haré con ella. Creo que esta temporada la estoy viendo más por inercia que otra cosa; la verdad es que tampoco me entusiasma...

Jaina dijo...

¿Qué sería de True Blood sin sexo y las tramas enloquecidas? Jajaja, las otras dos no las veo,pero está claro cuál es el reclamo de la noche de los domingos :D