21 de marzo de 2010

Hasta en las mejores familias.



La televisión en América dio sus primeros pasos de ficción como hoy la entendemos en la década de los cincuenta como un medio de entretenimiento enfocado hacia la diversión familiar, por ello las tres networks generalistas de aquel entonces comenzaron a trazar una gran cantidad de producciones donde el ámbito familiar de la sociedad americana se viese reflejado en la pantalla donde millones de espectadores pudieran comprobar las bondades de la consanguinidad. Hoy pretendo hacer un fugaz repaso a la evolución de la sociedad y televisión norteamericanas a través de la representación de la familia en los dramas y sitcom desde los 50’s hasta la actualidad.



El primer exponente lo encontramos en The Adventures of Ozzie and Harriet, que es la sitcom de imagen real más longeva de la historia de la televisión y cuenta las peripecias de la que durante muchos años fue la familia modelo en TV, la familia nuclear, aquella creada por una pareja heterosexual y sus hijos, donde los demás parientes están alejados del núcleo. No obstante las producciones de la época mostraban a menudo diferentes tipos de etnias en sus grupos familiares como la judía en The Goldbergs, pero nunca se representaba a las etnias hispánicas, negras o asiáticas que estaban llegando a los estados y se habían asentado como primera generación de muchos otros. Hacia la mitad de los 50 la industria televisiva se mudó a Hollywood y la representación de la familia se volvió, si cabe, mucho más estandarizada.



Ya en la década de los 60’s los pequeños resquicios de cualquier etnia que no fuera la blanca desaparecieron por completo, apostando por series como Father Knows Best, que en un primer estadio tuvo el esclarecedor título de "Keep It In The Family" o Leave It to Beaver, reflejando la típica vida en los suburbios de un pequeño travieso y su acomodada familia. Coincidiendo ya en la segunda mitad de la década con la elevada tasa de divorcios en la sociedad comenzaron a aparecer numerosas ficciones con un nuevo elemento diferenciador, la monoparentalidad, sitcoms como My Three Sons o dramas como Bonanza narraban la vida de familias desestructuradas que debían salir a flote, aunque la censura era evidente y la falta de una figura materna o paterna era siempre justificada mediante la muerte de este, haciendo de esa familia rota un ejemplo de superación. Con ese tipo de familias en auge y las series de familias nucleares de capa caída otro nuevo género comenzó a surgir con fuerza, las familias con poderes sobrenaturales como las famosísimas Bewitched o The Addams Family.



En los 70’s y aunque la televisión no reflejara todavía todos los estratos sociales de la sociedad americana comenzaron a producirse nuevas ficciones protagonizadas por afro-americanos con éxitos arrolladores como The Jeffersons, así como dramas con, nuevamente familias desestructuradas como, Eight Is Enough, Family de la mano de Spelling o sitcoms clásicas como The Brady Bunch con el añadido en la trama de juntar a una pareja con varios hijos de un anterior matrimonio en una misma casa. Pero si algo sacudió a la sociedad de aquel entonces fue un documental de la PBS en 1973 titulado An American Family en el que se grababa a una familia en su día a día y en la que por primera vez se vio que el ideal familiar que brindaba la televisión de la época no era cierto viendo como esta familia comenzaba con sus planes de divorcio y su hijo pequeño demostraba abiertamente su homosexualidad. Como contrapunto en ABC comenzó a forjarse el mito de Little House On The Prairie todo un drama clásico con la amistad y los valores familiares como bandera, blanco y para toda la familia.



Los 80’s llegaron y la revolución fue evidente, después de años de represión, los grandes dramas familiares como Dynasty o Dallas con adinerados protagonistas e infinidad de tópicos en sus tramas como infidelidades, incesto, violaciones o alcoholismo fueron la tónica a seguir, aunque fuera de estos también se seguían inculcando valores tradicionales como en Webster, donde una familia bien, adoptaba a un bebé negro o The Bill Cosby Show que fue un éxito sin precedentes y mostraba a una asentada e idealizada familia afro-americana con sus problemas diarios. Ya a finales de los ochenta y con la aparición de FOX comenzaron a parecer ficciones como Married… With Children y Roseanne que parodiaban de forma muy divertida el ideal de familia americana con todas sus consecuencias.



Tras el frenético cambio que supusieron los 80’s, la década de los 90 fue una época de grandes producciones familiares en las que se lidiaban con diferentes problemas estructurales para captar a la audiencia, estaban las más clásicas como Family Matters o Growing Pains cuyo theme song rezaba “Sharing the laughter and love”, pero también existían producciones como Party Of Five o Charmed en las que los protagonistas debían sobrevivir sin ninguna figura paterna o seguir con la mágica herencia de sus antepasados, Full House, donde un padre queda viudo y cría a sus tres hijas con su cuñado y un amigo o 90210 en la que los adolescentes toman el control de sus vidas y los padres quedan relegados a un apoyo moral incondicional. También tenemos, como no, series con los ideales de familia más clásicos y arraigados como el tremendo éxito de otra vez, Aaron Spelling, y las 11 temporadas de 7Th Heaven.



En esta última década se ha vivido el espaldarazo final hacia todo tipo de familias construidas desde diferentes primas, los estigmas sociales han quedado atrás y ahora las familias hispanas comienzan a aparecer en las diferentes ficciones, pero también el papel de la mujer como núcleo familiar se ha incrementado con ejemplos como Gilmore Girls o Desperate Housewives, pasando por relaciones autodestructivas como las paterno-filiales de Alias y volviendo a los temas tratados en las soaps de los 80’s con Brothers And Sisters.

Desde luego la próxima década se presenta interesante, y el primer exponente lo encontramos en Modern Family, que no podría tener un título más esclarecedor, la vida de tres familias que serían impensables hace solo 50 años con un madurito y rico casado con una explosiva latina con un hijo fuera del matrimonio, una familia nuclear de libro y dos homosexuales adoptando a una pequeña asiática.

Como veis la familia ha sido y es uno de los temas universales de la historia del audiovisual que refleja como hemos cambiado en tan solo 5 décadas y que está en constante renovación, además de ser un filón para todas y cada una de la networks siendo un tópico que es inmortal.

¿Cuál es para vosotros la ficción que mejor ha descrito el ámbito de familia por antonomasia? ¿Podrá hacerse Parenthood un hueco entre estas legendarias series?

7 comentarios:

manganxet dijo...

Creo que en mi caso la familia americana que más me ha marcado ha sido Los Simpson. Prácticamente he crecido con ella y me ha criado ella xD

satrian dijo...

Que dramón era Cinco en Familia madre mía, y yo que me la tragué entera, cuantos recuerdos con las series que citas, y como han cambiado los roles y estereotipos de las familias.
Y Parenthood cada capítulo me gusta más, pero habrá que esperar más para saber si se hace un hueco.

bandicoot dijo...

Cinco en familia ha sido una de las series que más me ha hecho sufrir y que más enganchado me ha tenido. Vista ahora pierde parte de su encanto.

Las chicas Gilmore es una gran serie que nos da la imagen de una familia atípica como pocas y es ahí donde radica parte de su encnato.

Respecto a los "clásicos" creo que cumplieron su objetivo de adoctrinar y dar ejemplo al espectador, pero han envejecido tremendamete mal y la sociedad ha cambiado mucho.

Alex dijo...

Gran artículo, felicidades. He disfrutado mucho leyendólo ;).

Juan Polo dijo...

Hola Seriéfilo,

Soy Juan Polo, redactor de Vayatele. Nos ha encantado este artículo, así que te invitamos a ser una de nuestras Estrellas Invitadas en nuestro blog esta semana:

http://www.vayatele.com/internet/estrellas-invitadas-xxvi

Un saludo ;-)

seriéfilo dijo...

Encantado Juan. Gracias por la mención.

Saludos!

Jaina dijo...

Claps, claps Seriéfilo! Menuda investigación que te has marcado :) No sé qué serie familiar me ha marcado más, pero puede que me quede con Cosas de Casa y las Gilmore.