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25 de agosto de 2014

Sangre caducada. True Blood Series Finale.



La última vez que hablé de la serie fue en 2010, básicamente cuando dejó de funcionar como divertimento trash y empezó a caer en una rutina donde más era más y lo único que importaba era seguir adelante.

Pero, sin embargo la serie ha sido, pese a sus terribles últimas temporadas, un fenómeno que no deberíamos olvidar. Llegó a una HBO en horas muy bajas y consiguió un éxito de crítica y audiencia que no esperaban ni en sus mejores sueños, revolucionó una vez más un género, el de los vampiros, que nunca había dejado de pertenecer a los adolescentes y lo elevó a una dramedia kitsh que tuvo su gracia durante un par de temporadas, como mucho.

4 de septiembre de 2010

Sunday Sex Night.


HBO nos ha deleitado otro verano más con 3 producciones muy diferentes entre sí, pero que se encuentran a la vanguardia de sus respectivos géneros, son trendys, nada pretenciosas y con el sexo como uno de los motores explícitos, de una forma u otra, en sus tramas.

Spoilers de Hung, True Blood y Entourage. Y atención, porque las imágenes son muy explícitas. 
 
Hung es sin lugar a dudas la más mediocre de las tres, y la que recurre al sexo más a menudo, hay que recordar que su premisa nos cuenta la vida de un profesor de instituto que debe prostituirse para sobrevivir ayudado de una polla descomunal y una chula inexperta. ¡Cosas que pasan!
 
La dramedia, tiene muchas posibilidades pero no termina de explotar todas sus tramas, se queda a medio camino, y eso que tiene buenos personajes e interpretaciones más que decentes pero el riesgo asumido no es, ni de lejos, proporcional al de True Blood ni otras muchas series de la HBO. Su visionado es fácil, las tramas no son completamente irreales y acaba de ser renovada por una tercera temporada, cosa que ha causado sorpresa en la prensa americana especializada; es cierto que sus ratings no son para echar cohetes, normalmente obtiene un promedio de 2,5 millones de espectadores, pero si se queda con la mayoría del arrastre que le proporciona Entourage.
Su moderado presupuesto le ayuda a sobrevivir entre grandes producciones de mayor renombre, pero basar una serie en una cosa que el espectador no ha podido ver todavía es cuanto menos extraño. Imaginar que en Weeds nunca nos hubieran enseñado una de las bolsitas de marihuana con las que trapicheaba Nancy o que en Dexter no pudiéramos ver como el protagonista asesina a sus victimas. Y no es cuestión de puritanismo, estamos en HBO y los desnudos femeninos abundan, como muestra un botón.

True Blood continua con los depravados y más extraños actos sexuales vistos en la televisión, aunque la mayoría de veces mucho más recatados a la hora de enseñar carne que sus dos compañeras de parrila. Mucho se ha criticado a este fenómeno mediático, pero es en su tercera temporada cuando ha conseguido un ritmo envidiable y una trama completamente disfrutable, quizá es porque todavía no había puesto la carne en el asador, pero tras una anodina segunda temporada esta está siendo de lo más adictiva. Con sus fallos y sus rocambolescas tramas, pero rozando de cerca lo que desde un primer momento estaba buscando.
 
True Blood es el verdadero éxito de la noche con una media que ronda los 5,5 millones de seguidores, dato que va aumentando semana tras semana, a la vez que aumenta el sadismo de algunas tramas, la sangre, el sexo sucio y el depravado mundo de fantasía, donde ahora podemos encontrarnos desde cambiaformas y hombres lobos hasta vampiros que soportan mejor la luz del sol gracias a hadas. Si, las tetas saltarinas de Anna Paquin son ahora un hibrido, entre ser mitológico y ser humano. Eso sí que mola.
 
Entourage enfrenta la recta final de su historia, lleva siete años siendo un escape absoluto, una caja de Filipinos que se están acabando, pero, esta última temporada está levantando ampollas. Los críticos han puesto el grito en el cielo, un protagonista adicto a la vicodina, que está coqueteando seriamente con las drogas y sale con una actriz porno parece no gustar a todo el mundo como el referente de la fama Hollywoodiense que llega a ser, pero dejando a los criticos a un lado ( que es donde deben estar) si es cierto que la trama se está volviendo más oscura, como Doug Ellin reconoce, y es que renovarse o morir es la máxima para esta serie que sigue coqueteando con el sexo como uno de los principales motores, sin llegar más lejos, durante esta temporada E se hace a la idea de mantener relaciones anales con su prometida y Turtle es incapaz de dar la talla en la cama porque su novia lleva el sexo completamente depilado.
Anécdotas a parte, lo que parece sugerir esta penúltima temporada de Entourage en sus capítulos finales es ni más ni menos que la caída de dos grandes, la bajada progresiva a los infiernos de Ari, después de años y años de excesos y chantajes emocionales y el hundimiento progresivo de Vincent, gracias en parte a Sasha Grey, cuya actuación podríamos calificar de aceptable, aunque no sorprendente. A la vista está, y es poético.

¿Qué es lo mejor de los Domingos?

6 de julio de 2010

Buffy meets True Blood


Las comparaciones son odiosas. ¡Vivan las comparaciones! Tanto a Buffy, The Vampire Slayer como a True Blood se les conoce, principalmente, como ficciones que redefinieron el género vampírico, una en 1997 y, aunque ahora parezca mentira, supo conjugar la novedad de los vampiros y los adolescentes y la otra once años después dando una vuelta de tuerca al mito inmortal de la forma más carnal y sangrienta.

Las diferencias son claramente evidentes, pero las semejanzas, la trama básica, lo emocional, no cambia. (Spoilers)

Buffy – Sookie.


Rubia, heroína, todos la quieren y es núcleo principal de la historia, hace el bien y se relaciona con vampiros, a los que entiende de forma excepcional e incluso acaba enamorándose de seres de esa misma especie. Siempre está en peligro por sus maravillosos dones, pierde la influencia paterna a temprana edad y se enfrenta a poderosos adversarios. Los hombres la desean.
Angel – Bill


Moreno, conquistador, enigmático, vampiro con alma atormentado por su terrorífico pasado que intenta redimirse al lado de la rubia, aunque su amor esté lleno de dificultades por la diferencia racial. Ve su presente alterado por sus hechos pasados, solitario, bebe sangre no humana y finalmente logra el beneplácito de todos estos.

Spike – Eric
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Rubio, teñido, antagonista, desea a la rubia, tiene sentido común pero no se siente atormentado por su pasado, su peligrosidad atrae siempre a la protagonista, entra en conflicto con el vampiro atormentado ya que ambos pertenecen a la misma sociedad pero la viven de diferente manera. Al final, eclipsa al vampiro con alma.

Willow – Tara


Amiga incondicional, está siempre a tu lado cuando la necesitas pero su vida emocional tiende a desmoronarse hasta que abraza la oscuridad de forma irremediable, una vez en ella comienza con su propia autodestrucción, que no será lo suficientemente fuerte como para acabar con ella, porque es de los buenos.

Giles – Adele


Figura paterna, edad considerable, guía a la joven protagonista hacia la mejor decisión, es la voz de la experiencia, el amor incondicional y el apoyo moral más férreo, eventualmente la protagonista debe continuar su camino alejado de esta figura para poder convertirse en un adulto por derecho.

Xander – Jason


Chico, apuesto, bonachón y graciosete, sin poderes sobrenaturales, es un apoyo secundario para la protagonista, normalmente perdedor en todos los aspectos de su vida, busca la solución más rápida a sus problemas, pero siempre está presente, pilar fundamental para la historia, pocas son las notas de cordura que introduce al relato, más bien al contrario.

¿Alguien da más?

17 de junio de 2010

Más que sangre horchata.


Demencial. True Blood vuelve con su tercera temporada y nos da más de lo mismo, pero peor, porque parece que estemos viendo una reposición, algo que nos suena y que es totalmente gratuito. Porque alejados ya de la mordaz crítica del mundo vampírico y la sátira de todos sus tópicos, True Blood debería ofrecernos algo más, y tras una primera temporada sorprendente su trama ha comenzado a ir a la deriva en un sin sentido que roza lo sonrojante, y lo traspasa.
True Blood ha perdido sus virtudes, y no creo que ha estas alturas podamos darle el dudoso honor de ser la mejor serie de la liga de las peores, porque ni siquiera eso sería justo del todo, este "drama" hace del morbo y la carne su mayor virtud, y no del gore, como muchos se atreven a pronunciar y ni tan solo saben que significa ese término.
La acción transcurre justo donde se quedó en la anterior temporada con ese anti-climático cliffhanger que no ha llevado a ningún lugar, y es que si tuviese que hacer un resumen de lo que ha ocurrido en el episodio tendría serias dificultades, ya que los personajes se han quedado tan estereotipados que hasta incluso parece una serie de dibujos animados. Sookie es la fiel y amante novia que siempre pierde a su amado y se pasa toda la temporada buscándolo, Bill es el vampiro con alma que quiere redimirse, mientras que Eric disfruta con lo que es pero quiere algo que no puede tener, Jason es un niño malcriado con buen cuerpo que va a la deriva, así como Tara que se encuentra cómoda viviendo en su propia burbuja de autodestrucción y Sam, el eterno secundario que pone un poco de cordura al conjunto por el bien de todos. ¿Verdad que os suena?

Aparte de su trama repetitiva tenemos como mayor reclamo los desnudos de los protagonistas masculinos, con la muestra de traseros pertinente, y muchas tetas saltarinas que irrumpen en pantalla cada 10 minutos más o menos, en este episodio las tetas eran anónimas, Anna Paquin nos ha hecho un feo, pero todavía quedan 12 episodios, quién sabe.

No es descabellado pensar entonces en la comparación entre Spartacus, que basa su premisa en sangre, sexo y arena y la de True Blood que basa la suya en sangre, sexo y colmillos. Menos es más.

Así que no me vendan todas las paparruchadas de que esta producción es un riesgo que ha tomado la HBO y lo sesuda que es en su trasfondo, porque no lo compro. Divertida si, sexual también, un poco vergonzante y recargada seguro, repetitiva lo acabamos de comprobar, pero no está a la altura de un canal de este prestigio, aunque a ellos les venga de perlas, porque no nos olvidemos que su éxito es absoluto, eso sí, un éxito vacío, será porque aquí en Europa dos culos y tres pares de tetas no nos escandalizan…

15 de junio de 2009

Angry Blood.

Con el estreno de True Blood ayer podemos decir que a falta de Entourage y Mad Men ya han llegado todos los pesos pesados de la temporada estival, y esta es sin duda la peor de todas, pero eso sí la más adictiva (y con perdón de Weeds).


Tiene todos los elementos de las mejores películas de serie B, romances, misterio y un toque sobrenatural que hacen que siempre quieras ver el siguiente episodio aunque, y este es mi caso, me pregunte una y otra vez durante el episodio como puedo seguir un año más esta historia.



Atención por que a partir de aquí llegan los spoilers del primer episodio de la nueva temporada.

Comenzamos con fiasco, no era Lafayette sino la loca de la caravana entonces… ¿Por qué la pintura de las uñas de los pies? Y ¿Para qué quieren su corazón?, Tara sigue en la extraña mansión junto a la misteriosa “madame” que descubrimos no es del todo humana, mientras tanto Bill continúa enseñando el arte vampírico a su convertida, que es bastante aburrida y Jason ha visto la luz gracias a la nueva iglesia que tiene pinta de ser una secta del quince.


La sala de “tortura” me ha parecido de lo más interesante, los vampiros están viendo como los humanos comienzan a deshacerse de ellos de manera impune e irónicamente ahora es Eric y no-se-sabe-quién-más los que se están cobrando su propia justicia.


Muy heavy ha sido la escena donde Sookie se da cuenta que ha sido Bill el que ha matado a su tío, y entre reproche y reproche comienzan a follar de forma salvaje. ¿Alguien se sigue preguntando si la Paquin es hot?


Lo que de verdad más me molesta, aparte del estridente acento sureño, es que esta sea una producción firmada por Allan Ball, es un desperdicio en toda regla, no puedes pretender que tras la maravillosa Six Feet Under nos traguemos este nuevo espécimen sin rechistar. No way.


Pero no me importa, ya estoy esperando al próximo episodio como agua de Mayo, por que no me cansaré de decirlo, True Blood es un placer culpable, quizá el menos culpable de todos, sí, pero en definitiva no puede despegarse de ese adjetivo.


Pd: ¿Hay alguien que no haya pensado al ver el titulo de este episodio en la grandiosa frase de Starbuck en la finale de Galactica?