Cuando AMC estaba a punto de estrenar Rubicon hace cosa de 13 semanas, todos los medios se apresuraron en encontrar un próximo equivalente en la serie de Direct TV Damages, por su apariencia de thriller conspiratorio, su esquema de trece episodios y un caso por resolver, la calidad de sus guiones y una trama que, en definitiva, no es apta para todos los paladares.
Se equivocaban, porque Damages y Rubicon tan solo se parecen vistas desde fuera, pero acertaban en una cosa, las dos son altamente adictivas, desde dos puntos de vista completamente diferentes, pero una vez que entras en su juego te das cuenta que no puedes escapar de él.
Damages, como un buen ratatouille, cocina varios elementos de forma salteada, dotando a cada uno de ellos de su perfecto punto de cocción y reservándolos en el lugar adecuado hasta que todos estén listos para, más tarde, reunir a cada uno de ellos en el mismo recipiente y removerlos bien para que se cocinen juntos durante unos segundos, resultando un planto homogéneo al final pero de gran complicación técnica si se cocina de la forma adecuada.
Rubicon, como un buen cocido, incorpora todos sus ingredientes en el mismo recipiente a la vez, partiendo de agua muy fría y cocinándose a fuego lento, muy lento, pudiéndose ver el proceso de cocción de cada uno de ellos, que van tomando poco a poco su olor y color característico hasta que se convierte finalmente en un plato contundente, sin sorpresas ni grandes sobresaltos, pero extremadamente sólido.
Ambos son platos especiales, no para tomar en cualquier horario ni lugar, sino para disfrutarlos cucharada a cucharada por la dificultad de preparación que supone que ambos queden perfectamente cocinados. A veces salen mejor, a veces peor, otras veces, aunque sean exquisitos, parecen no gustarles a toda la familia. FX se cansó del ratatouille el pasado Abril, pero le ha mandado la receta a Direct TV, que ha prometido seguir perfeccionándola durante dos años más, mientras que AMC aún saborea su primer cocido, que ha dejado muy buen sabor de boca en algunos, quizá menos de los esperados, y es por eso que está pensando si mejora la receta o si por el contrario se queda con los spaghetti que prepara para el día 31 y deja de lado la carne y los garbanzos. ¡Esperemos que no!




