Mostrando entradas con la etiqueta Episodes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Episodes. Mostrar todas las entradas

9 de octubre de 2017

Episodio final





Libre de Spoilers

Esos han sido mis pensamientos ante el final de mi comedia favorita en emisión. Una rara avis que me ha maravillado durante estos últimos años y me ha hecho disfrutar como ninguna otra sitcom ha sabido hacer. Ninguna otra, ni de cerca.

Episodes quizá no es para todos los públicos, porque tiene un humor más british que el típico americano al que muchos están acostumbrados, pero creo que quizá ha sido la mezcla entre ambos mundos, el hablar sobre la televisión y la locura que se está viviendo en el terreno de las networks y la ficción, y la unión de tres muy buenos actores, lo que ha hecho que esta serie fuese tan redonda.

Desprejuiciada, sin tópicos, con unos guiones inteligentes y muy cómicos, y todo escrito por solo sus dos creadores, que le han inferido un espíritu lleno de running gags con un pulso meticuloso.

Este es un post de amor hacia la serie, no voy a contar tramas ni como el final se hace perfecto. Solo sé que podría haber visto muchas más temporadas, que se despide en plena forma y que ¡Cómo he disfrutado de esta serie durante sus 5 temporadas! y ¡Qué lástima que se acabe ya!

25 de marzo de 2015

Sunday Funday



Sí, el domingo en EEUU es uno de los mejores días para cualquier aficionado a las series, sobre todo por la calidad de las series de cable que llevan emitiéndose ese día de la semana, el favorito por la mayoría de emisoras. Tanto es así que las generalistas llevan años enviando o emitiendo series con menor seguimiento ese día a sabiendas de la potencia de que el cable es su gran competidor.

En esta entrega pretendo comentar mis impresiones de las series de cable que se emiten o se han venido emitiendo hasta la fecha. Contienen spoilers muy generales, pero puedes saltar de una a otra según te interesen:

11 de marzo de 2014

Episodios llenos de complicidad y TV



Con pequeños spoilers sobre la trama general de la temporada

Lo he hecho 2 veces y esta no iba a ser menos. Acaba de terminar la tercera temporada de la entretenidísima Episodes y un año más han dado en el clavo.

La dificultad de hacer una comedia pura, y Episodes lo es, es que el ritmo necesita estar siempre en todo lo alto para no parecer ridícula ni infantil, además se necesita de libertad, y eso es algo que en la industria norteamericana no suele ocurrir. Siempre triunfan las sitcom de los canales en abierto, con grandes restricciones a la hora de tratar temas comprometidos, mientras que no suelen cuajar en el cable, donde los dramas están a la orden del día. Aquí es donde la serie toma mucha ventaja.
                                                                                                                     
Episodes es muy gansa, y puede tratar temas adultos sin ningún tipo de cortapisas, y aquí me tengo que morder la lengua. Es una co-producción que se emite en la cadena pública inglesa y en el cable Premium americano, con eso os digo todo sobre las diferencias entre dos sociedades unidas por el mismo idioma y con valores bien diferenciados.

15 de julio de 2012

Episodios llenos de absurdez y amargura.

Episodes ha terminado su segunda temporada en la BBC (aunque Showtime acaba de estrenarla), mientras que The Killing hizo lo propio hace unas semanas en AMC, ese canal que creíamos nos sacaría de pobres, dos series que son como el agua y el aceite pero que han tomado caminos referentes en cuanto a su desarrollo en las cruciales segundas temporadas. Algún día os hablaré de la maldición de la cuarta temporada, hoy no es caso.

Episodes es claramente el aceite, porque flota, como hace su protagonista en el agua, y porque no tiene más pretensiones, queda arriba como una capa bien engrasada de personajes absurdos y situaciones inverosímiles que ha funcionado a las mil maravillas, sobretodo durante este segundo año, donde los personajes han evolucionado y tomado cuerpo y donde los chistes metatelevisivos están cada vez más conseguidos.

A mí nunca me ha gustado Matt LeBlanc, no me parece un buen actor, pero tiene un par para enfrentarse a este personaje pseudoreal que nada tiene de real y reírse de si mismo en todos los sentidos. Le viene como anillo al dedo, al igual que los a veces adorables a veces cansinos ingleses que lejos ya del shock cultural de los primeros capítulos se configuran como la chispa de la serie y los protagonistas del cotarro con su relación “ahora-si-ahora-no te follaste a Matt LeBlanc y no puedo superarlo”. Mención aparte merecen los esperpénticos secundarios que dan un toque brittish muy marcado a la producción con Merc Lapidus, su esposa ciega, la hiperactiva Carol, la secretaria ausente o Myra y su continua cara de asco a todo. Impagable.

Las tramas son rocambolescas, del estilo te regalo este boli con las iniciales Y.C.O.M.T, me ha salido mal un implante de mejilla y debemos resolverlo con un croma y efectos especiales o me siento solo y llamo a mi acosadora para tirármela.

Da igual, no importa, porque está en su mejor momento, los gags son frescos y los actores perfilan sus personajes. ¿Lo peor? Que tanto las audiencias en UK como en USA no están respondiendo como toca y una tercera temporada parece complicada, esperemos que no.

El agua es The Killing, porque se ha mostrado impermeable como los paraguas y los chubasqueros que llevan los personajes en la serie, porque se queda debajo como un poso al que cuesta legar y aunque no fallida, el misterio no daba para tanto.

Con una tanda de episodios por caso hubiera sobrado, y por ello nos encontramos con una primera parte de la temporada bastante soporífera en la que lo que más nos importa es la bajada a los infiernos de Linden y ese pobre niño copia de Justin Bieber al que aparca en cualquier motel infecto y no quien le hizo la puñeta a la pobre Rosie.

La atmósfera está bien, los personajes definidos, pero el caso no da para tanto, 26 episodios son demasiados para descubrir un asesinato y quizá sea ese el motivo por el que no seguiré la serie si continúa más allá de esta temporada. Su falta de ritmo me produce ansiedad, y seguro que esa es la sensación que están buscando sus creadores cuando la vemos, pero por eso mismo no es mi tipo de serie, un thriller te tiene que poner cardíaco aunque sea lento, y The Killing lo hace pero sólo en contadísimas ocasiones.

A pesar de todo, la resolución de su temporada es satisfactoria, no cae en giros de tuerca inverosímiles sino que se muestra bastante coherente. Eso si, no se si tiene el mismo final que su homónima danesa o si el fallo es de la americana al haber dado más vueltas y dilatar en el tiempo su trama.

Linden y LeBlanc son anti-héroes, porque si no lo sabéis ahora no se puede hacer una serie sin un protagonista que no lo sea, pero al final siempre caen de pie. Las segundas temporadas son difíciles, porque hay que asentar el tono y construir la base para una posible continuidad del producto. Episodes ha aliñado bien todos sus ingredientes mientras que The Killing los ha cocido a fuego demasiado lento.

7 de enero de 2011

Gaseosa con LeBlanc.



La nueva apuesta de Showtime ha llegado, y la verdad es que parece que la emisora se aleja esta vez de la dramedia para centrarse solo en el aspecto cómico de Episodes, la vuelta de Matt LeBlanc a la televisión después de ir dando tumbos sin ningún acierto desde el final de Friends.

Uno de los grandes aciertos de la nueva sitcom es la diferenciación que supone respecto a las actuales series en emisión que dispone la cadena, y aunque el ritmo no es igual de trepidante que en las comedias de 20 minutos, los 7 minutos extras le confieren un toque más sutil, pausado, pero no menos loco.

Gaseosa porque, de momento, lo que nos ha mostrado es fresco, naïf y sin muchas pretensiones, media horita de gags bien interpretados, con una historia interesante, unos protagonistas bien definidos y pequeños toques de meta ficción bien colocados. Habrá que ver como evoluciona, de momento los dos primeros episodios son más que correctos, y las opiniones de los mejores bloggers no se han hecho esperar:




Tv Killed the Movie Star: Tengo que admitir que Episodes tiene su punto […] Me ha sorprendido el gran nivel de ironía que desprende […] He visto la serie por Matt LeBlanc y me la quedo, pero no por él sino por todos los aspectos destacables que tiene, no sé si será por su humor o porque me encanta la falsedad e hipocresía hollywoodiense. 

Vayatele: El argumento en sí es bastante divertido y creo que puede dar mucho juego, sobre todo porque parece que Matt LeBlanc ha encontrado un papel a su justa medida […] Podríamos decir que es algo así como ‘The Office’ pero un poco más descafeinado, dejando las situaciones vergonzosas a la mínima expresión, algo que puede hacer que guste más al público en general […] En definitiva, es divertida, entretenida e interesante.

Freak’s City: Da un paso más allá en cuanto a las cosas que pueden salir mal o la locura e insensibilidad de los personajes, y se pone de lado de la comedia más ácida e incorrecta […] Está escrita con mucho cuidado pero con una gran habilidad para la comedia que no necesita de risas de fondo y que se regodea en cuando las cosas no sólo salen mal, sino que alcanzan el más absoluto ridículo […] Todo está hecho, seguramente en parte, basado en una realidad, pero llevado a tales extremos que uno no puede evitar pasar un buen rato.

Hablando de Series: La combinación del ritmo adecuado, los personajes, el tono irónico y ese humor centrado en la incomodidad de las situaciones consiguen que este primer contacto con la serie haya sido de lo más satisfactorio. Creo que estamos ante uno de los estrenos más interesantes de la midseason y un título que tiene cualidades para convertirse en una comedia a tener muy en cuenta.

Diamantes en Serie: Salvo debacle en sus inicios, esperaré cada capítulo de Episodes babeando. Matt Leblanc, que ya era una parodia andante en Friends, acepta reírse de nuevo de sí mismo.

Sin duda el potencial de Episodes lleva a pensar que este será otro merecido éxito para Showtime.