Y sin capa porque NBC se la acaba de arrancar de un plumazo, y aunque solo es medio-oficial, digo yo que los productores no estarán muy sorprendidos por la noticia, aunque eso sí, parece que tienen hasta final de año para poder despedirse de sus (pocos) seguidores.
Y es que hacía tanto tiempo que no veía una gestión tan mala como esta que parece que sea mentira, porque el inicio fue brutal, y solo de esas rentas y haciéndolo un poquito mejor, solo un poquito, hubieran podido llegar mucho más allá y con unas audiencias más que aceptables, porque 5 millones y pico no valen para la devaluada NBC, que ya tiene su imagen bastante tocada como para encima ir manteniendo productos de “dudosa calidad”.
Lo más prepotente de todo el equipo ha sido la constante aclaración de que sabían que lo estaban haciendo mal y que lo tenían todo en sus manos para arreglarlo cuando quisiesen. ¡Ja! Porque si hubiesen reconducido una tercera temporada nefasta y se hubiesen alejado de la imagen caótica de la segunda otro gallo cantaría.
Y claro, hasta el momento la serie ha sido rentable, no nos engañemos, puesto que sus ventas en el extranjero han sido muy rentables y su demo siempre se ha visto inflada por la gran influencia de la gente joven que conecta con ella, por eso el año pasado se mostraba como el octavo programa más rentable de la TV con 194.000 $ por spot. Este año los anunciantes tan solo pagan 108.000 $, casi el 50% en tan solo una temporada. Blanco y en botella, y no es horchata.
Estoy seguro que este no va a ser el último movimiento de la NBC en el campo, puesto que parece que no toca suelo y vaticino para el año que viene un cambio radical en su parrilla con la incorporación de nuevos formatos y series mucho más comprometidas. À la ABC del 2004.
Ni la incorporación de Robert Kneeper (que tiene el honor de haber trabajado en los dos bluffs más grande de la década), ni las constantes explicaciones de Tim Kring han podido hacer que los espectadores de estos superhéroes sin carisma les hayan dado la espalda, por mucho amor que la Panettiere y boca-tuerta Ventimiglia se procesen o porque el nuevo Spock (que es un hortera de bolera de los de aupa en la vida real) haga de malo de malísimo.
¿Queda, a estas alturas, alguien en el mundo que vaya a echarlos de menos?
Son ya tres temporadas las que Heroes lleva en emisión en NBC, tres temporadas de muchísima publicidad, expectativas y decepciones. En definitiva lo que nos gusta ¿no?
Cuando se estrenó en 2006 se encontró con un panorama inmejorable, la mejor época para las series con unos niveles altísimos de interpretación y unas tramas más que convincentes unidas a la debilidad de su emisora ávida de un éxito y una publicidad brutal hizo que este drama de ciencia ficción fuera la revelación de ese año y consiguiera una expectación en los medios sobredimensionada antes incluso de estrenarse.
Por que después de los años se puede decir que la respuesta de todos fue sobredimensionada, está claro que los superhéroes siempre han funcionado y la ayuda de todas las adaptaciones en el género cinematográfico vino de perlas, un casting semi-desconicido, unos efectos especiales fuera de lo visto en TV y una trama que te pegaba al sofá impresionó a todos los que seguíamos series a ritmo USA, pero hubieron muchos fallos, el primero de expectativas, no puedes estar haciendo grande una bola de nieve durante veintidós episodios y resolverla de una forma tan pueril en unos pocos segundos por que la decepción es directamente proporcional al abandono de unos espectadores que se sienten timados, sí timados tras un año de preparativos, pero eso no importa, las cosas pueden salir mal, yo siempre hago el símil con un boda, te pasas muchos meses preparándolo todo y el gran día puede resultar un desastre de grandes dimensiones.
Cuando las cosas salen mal es cuando ocurre lo inevitable, hay una leyenda extendida en torno a la ciencia ficción en la que todo es posible, me imagino a los avezados guionistas de Heroes auto convenciéndose de esta lapidaria frase ¡Si es ciencia ficción puede ocurrir cualquier cosa! Y ese es el gran fallo que tiene esta serie, sí, es una historia fantástica pero ¿Deberá tener cierta cohesión y verosimilitud la historia no? ¿Se deberán marcar unos parámetros dentro de ese mundo para que no valga “cualquier cosa que se nos imagine”?
Luego vienen, como siempre, las excusas de los más necios con el tema recurrente de la huelga de guionistas “que hizo mucho daño”, y no digo que no, pero todas las series remontaron tras la huelga, al menos las ya establecidas, todas menos Heroes que ha visto una sangría de espectadores sin referencia y como los mismos que la ensalzaron dos años atrás la destrozan ahora semana a semana. Heroes ha dejado de interesar.
Y no lo digo yo, lo dicen los datos, el piloto atrajo la atención de 14,3 millones de espectadores que fueron aumentando hacia los 16,9 del noveno episodio, a partir de este punto y salvo el estreno de la segunda temporada estos índices han ido cayendo de manera acelerada hasta hoy día en el que apenas se superan los 6 millones.
Y claro a comienzos de la presente tanda de episodios saltó la voz de alarma, algo que la NBC no tardó en disipar renovando el drama por una cuarta temporada, ante la incredulidad de muchos, pero no nos engañemos, Heroes es una marca potentísima hoy en día, uno de los productos más reconocibles de un canal en pleno retroceso y, como ya sabemos, una importante fábrica de beneficios, sangrante pero todavía en una de las mejores posiciones para los anunciantes.
Cosa que va a terminar la temporada que viene, ya se ha dicho que el número de episodios rondará los 18 frente a los 25 de este año y que el precio por spot va a bajar sustancialmente. Mal presagio, y eso que dicen, que la cosa está mejorando tímidamente, y yo me pregunto si no sería beneficioso para todas las partes pactar un final à la Lost y darle a los guionistas un escape para reconducir la trama y adecuarla al recorrido que les quede.
Y yo lanzo una pregunta que me tiene bastante preocupado y que ha sido el eje de este post ¿Es que todo vale en la ciencia ficción?
Pd: Me acaba de premiar Simone B. con el galardón "Este blog es una joya", me ha hecho mucha ilusión, por que su blog Ni Prada ni Manhattan es uno de los nuevos y mas punteros entretenimientos que tengo, con un diseño espectacular y muy buenas impresiones sobre los temas más variados, aparte del tema musical del día con canciones más que recomendables, echádle un ojo cuando podais, vale la pena.