Huele a final, y a escasos 5 días de la maxi-series finale hemos podido ver un episodio que, aunque ha tenido momentos destacables, ha fallado en el cometido de prepararnos para el que se supone, es el evento más espectacular de la historia de la TV moderna.
Spoilers sobre la penúltima cita con la isla.

En el mundo paralelo han habido cosas interesantes, y es que Desmond está convertido en un ultra villano que parece ser el humo negro de esta realidad, intentando encontrarse con todos los náufragos posibles y llevándolos al terreno que el mismo desea. Por lo demás, más de lo mismo, aunque no hay que obviar la aparición de la adorada aquí y siempre Mira Furlan,
En la isla tenemos un folletín importante, mi frase favorita es que la visión de la última temporada de la serie es un acto de fe, y así lo está siendo hasta el final. La escena en la que Ben, Ricardo, el Chino y Widmore y su secuaz se encuentran en la cabaña donde este solía vivir es de lo más interesante del episodio, primero porque encontramos a un Ben que está perdiendo todos los rasgos humanos que le quedaban, cosa que parece ser una característica de aquellos que se acercan demasiado al humo negro, y es que tras la desbandada del chino y la “presumible” muerte del canario, Ben se venga amargamente y mata a Widmore a sangre fría, otro personaje que sugería algo grande pero que realmente no ha hecho nada. Much ado about nothing.
Mención aparte merece la representación de Locke como un terminator que se pasea por la isla con grandilocuencia, asesinando, cortando cuellos, y pisando cual Othar los pocos resquicios que quedan de una isla que, parece, tiene los días contados.
Mención aparte también merece la aparición de Jacob ante el resto de candidatos que quedan vivos tras la debacle de las últimas semanas, ahora la serie se acaba de saltar su mitología y muestra un fantasma ante los ojos de todos, un hecho a priori poco razonable, al igual que la elección del nuevo líder. Que un personaje tan importante como Jacob deje al azar su sucesión tras decenas y decenas de años al que más le apetezca es un sinsentido más de los que nos estamos encontrando durante todo este sexto e innecesario año. Y dejad que no hable del hombre del pozo, porque eso si que es un chiste malo.
El Lunes de madrugada es el evento final, yo madrugaré como seguro que muchos de vosotros para vivir el último episodio de una serie que puede encumbrarse o bajar a los infiernos por esas dos horas de metraje, aunque supongo que no será ninguna de estas dos opciones. Los fans más acérrimos lo podrán por las nubes, y los demás intentaremos encontrar el resarcimiento a esta muy irregular tanda de episodios. Lo que tengo claro es que la season final del siglo no va a ser este Domingo de madrugada, por mucho que me la quieran vender, aunque no me disgustaría equivocarme... ¿Y tu que esperas de la final?
Poético y enigmático pero esclarecedor. Épico cual cuento de hadas pero quizá uno de los episodios con una premisa más pueril que consigue que te adentres en su mitología pese a lo inverosímil de esta. Un regalo para los fans, un dolor de cabeza para el seguidor racional y un sinsentido para los demás. Esto es Lost.
Spoilers sobre el antepenúltimo episodio de la serie.
La historia del episodio comienza como todas las historias en esta serie, un naufragio, un accidente que lleva a un grupo de gente a la deriva y a dos pobres niños a su destino. He de decir que en un primer momento me temía lo peor, esos dos bebés, uno que llora y el otro que sonríe, la similitud con Caín y Abel, el bien y el mal, la cabeza y el corazón. Toda una declaración de intenciones…
Aunque cuando han ido pasando los minutos me he dado cuenta que más que más que el bien y el mal se representa la racionalidad y emocionalidad del ser humano, y es por eso que el episodio ha dado un salto cualitativo, aunque hayan incongruencias gravísimas, verdaderos actos de fe, luces en cuevas, ruedas que accionan mecanismos, nacimientos de humo negro y apariciones de ultratumba que desvelan la identidad de cada persona.
¡Qué poético! Todo un episodio lineal, solo alterado por la aparición de una escena que nunca tuvo mayor importancia hasta ahora, pero que simboliza que, Lost, con sus pequeños fallos, con sus errores e incorrecciones y con sus deliberados aciertos, es Grande.
Lacrimógeno y melodramático. Así es como puede resumirse el episodio de la semana de Lost, en el que las tramas sentimentales están primando ante un guión que hasta el momento no ha dejado de darle vueltas al mismo tema y a una historia que parece que se haya ido un poco de madre.
Spoilers a partir de este momento.
El conflicto en la isla se retoma desde el minuto cero, en lo que parece un intento por no perder ni un solo segundo tras haber desperdiciado gran parte de la temporada. De nuevo encontramos a los personajes cautivos en la misma jaula y esta vez cautivos, no por los otros, ni por Fu Manchú, sino de Widmore, que sigue dispuesto a todo por conseguir sus metas, pero pronto el humo negro da al traste con sus planes y consigue liberar a los náufragos que vuelven de nuevo a la isla principal con la intención de coger el avión.
Las escenas de Locke-humo son demenciales se mire por donde mire, puro videoclip, al igual que las de Widmore, ambos intentan matar a los náufragos pero nunca lo consiguen, o al menos, no totalmente ¿No os resulta extraño que dos personajes tan poderosos y que han tenido tantas ocasiones siempre terminen fallando?

Tras el descubrimiento de los explosivos y la entrada al submarino todo ocurre muy rápido, el cambiazo a Jack, el recurso mil veces visto de la bomba en un lugar cerrado, el increíble arrebato de moral que sufre un personaje sin ningún tipo de humanidad que se sacrifica de manera absurda, la penitencia que deben sufrir los pobres coreanos que tras su reencuentro se ven en la encrucijada de que Sun se quede atrapada en un submarino hundiéndose a
Desde luego es un capitulo triste, porque han desaparecido tres personajes muy importantes, aunque en Lost no se sabe, porque a Desmond lo tiraron en un pozo y ahí está el pobre esperando a que vayan a recogerlo, pero sin duda representa un gran dilema de aquí al final, con tan pocos protagonistas supervivientes y la amenaza de Locke que rifle en mano quiere terminar con todos los candidatos que quedan vivos sea como sea, aunque todos sepamos que eso es un recurso más espectacular que realista, porque no llegará a ningún puerto.
Lo que no hay que negar, sino alabar, es la construcción de las relaciones personales y su ritmo, así como la elección del fondo musical, porque mientras la coherencia en unas tramas raquíticas brilla por su ausencia, la fuerza de los personajes y sus interrelaciones es más rica y atrayente que nunca. Cada vez estamos más cerca del final y la teoría del ying y el yang y la lucha del bien contra el mal no hacen más sino acercarse de una forma tan peligrosa que la única solución será la de sentarse y disfrutar de lo que queda de viaje.
Pd: Debo pediros perdón por la poca actualización del blog durante los últimos días, mis obligaciones y la fecha del curso en la que nos encontramos no me permiten poder continuar con el ritmo del blog de forma sistemática, así que os pido paciencia, porque de aquí a Junio el ritmo de entradas se verá reducido drásticamente.
Lost coge carrerilla (un poco tarde pero la cuestión es que la coge) hacia su final definitivo en poco más de un mes y aunque este nuevo episodio todavía no ha entrado en materia, si parece, y ahora creo que es de verdad de la buena, la antesala de todo lo que va a venir a continuación. Tenía mis serias dudas sobre la elección de Hugo como protagonista del episodio a estas alturas de la temporada, y aunque estamos asistiendo a una sucesión de tramas edulcoradas entre los personajes parece que las piezas comienzan a encajar y el potencial de la serie está a punto de estallar. Y dijo esto porque aunque aún no estemos viendo la espectacular última temporada que nos habían prometido el episodio de hoy nos ha dejado momentos muy interesantes y hasta la resolución de algún misterio, ahí es nada.
Spoilers ha partir de este momento.
Quizá esta vez ha sido la primera durante toda la temporada que se nos ha presentado una trama potente en el universo alternativo, y lo digo porque por fin nos han dado la pista definitiva de que ahí pasa realmente algo que no encaja, y es que la reunión de Hugo y Libby, a parte de ser muy pastelosa, ha dado mucho que pensar. Ahora los personajes comienzan a recordar flashes sobre la vida en la isla, ya no son percepciones, son hechos, y dejadme que piense que la realidad alternativa que hemos visto no sea tal, parece que sus recuerdos han sido borrados y se les ha puesto en la misma situación original después de que la isla haya terminado con ellos, es una suposición por supuesto, pero ahí va mi apuesta.
El personaje que de verdad ha dado un giro de 180º es Desmond, que se nos ha presentado tanto en la realidad alternativa como en la isla como un ser misterioso que esconde muchas razones ocultas, hasta tal punto de haber atropellado a un Locke en silla de ruedas en lo que parece una revancha por haberlo tirado al pozo en el otro universo. ¿Es que nadie se imaginaba cuando ha visto el pozo que el humo negro lo iba a tirar? Y es que creo que el humo se alimenta del miedo, de la desconfianza, la incertidumbre, y cuando ha visto que Desmond no poseía ninguno de esos estigmas la solución más sencilla ha sido la de empujarlo hacia abajo. Pero que la semana que viene no nos cuenten que ha sobrevivido porque sino ya sería de traca, compramos que Juliet sobreviviera al batacazo en el primer episodio de la temporada pero el que se cae de un puente a esa altura no puede seguir vivo, eso se llama jugar con el espectador. Aunque claro, Lost es especialista en ello.
Otro punto de inflexión es la muerte de Ilana, lo que nos lleva al dilema moral de elegir si, después de una muerte en balde, continuar con el plan trazado o darlo todo por perdido y dejar de escuchar a un líder que ha guiado en la sombra incluso después de muerto pero que nunca ha podido llevar a cabo ningún plan. Aquí Hugo es el más inteligente, y después de 6 temporadas de acatar las órdenes de los diferente líderes que han pasado por la isla ha decidido mover ficha, dejando atrás el estigma de personaje comparsa, gracioso y sin relevancia en la trama. No podemos decir que Jorge Garcia es un magnifico actor, pero si es correcto, se ha metido en el personaje y sabe reflejar esos momentos patéticos que vive Hugo a la perfección y controla los ritmos del drama y de la comedia a la perfección.
La destrucción del barco supone otra ruptura con el pasado de la serie, ha explotado, y creo que es el momento de no mirar más hacia atrás, hemos llegado a un punto de la historia donde solo hay que mirar hacia delante, dejar la mitología de la serie y rendirse al descubrimiento de los misterios más importantes que se han ido sembrado semana a semana durante 5 años. Y el de los susurros de la selva no ha estado mal planteado, era el más lógico, aunque no ha dejado por ello de ser siniestro, un purgatorio para las almas errantes que se han quedado en la isla con asuntos pendientes, y es que esta es la respuesta que dieron muchos de las fans de la serie al principio de su emisión y que los responsables se apresuraron en desmentir, quizá los fans no estaban tan alejados, aunque yo era de los que pensaban que los susurros se debían a conversaciones que habían pasado en ese mismo lugar en los diferentes momentos de la historia. ¡Vaya por dios!
El momento álgido del capitulo ha sido la tan ansiada reunión entre los personajes, aquella sonrisa de Kate, y la pobre cara de Sun al ver que, esta vez, tampoco podrá reencontrarse con su amado, ¡Qué épico! Pero lo que de verdad queremos saber ahora es que hará el humo negro con todos los candidatos juntos. Seguro que la semana que viene comienzan a darnos pistas. Y... ¿Quién será el puñetero niño?
Con dos capítulos seguidos que no han apestado ¿Las cosas se ven de otra manera no?
Happily Ever Alter es un título un tanto irónico para un episodio de Lost que mejora gratamente a los episodios de semanas anteriores, aunque ha habido muchos momentos faltos de ritmo, y mejora porque nos adentra en la mitología de la serie, con una reunión de personajes de anteriores temporadas importante, con mucho doble significado y la exaltación de un personaje que es la delicia de los showrunners, que firman este episodio en la estela de The Constant pero que se queda a medio gas. Seguimos sin tener respuestas, corroboramos la idea del plan final de los guionistas y echamos la vista atrás.
Spoilers del episodio 11 de la sexta temporada.
Esta semana la trama paralela ha sido, con diferencia, mucho más interesante y extensa de a lo que nos tienen acostumbrados, Desmond es el protagonista absoluto del episodio, el que se lleva todas las escenas y hay que recalcar que esta vez el actor ha estado mucho más comedido, menos exagerado e histriónico que en anteriores ocasiones, lo que es de agradecer, al igual que Dominic “pamplas” Monaghan que nos ha traído uno de los momentos más inquietantes de la temporada televisiva, y es que el capítulo no ha arrancado definitivamente hasta ese volantazo que Charlie le da al coche y los dos quedan sumergidos en el agua, es interesante que los personajes comiencen a “recordar” sucesos de lo que se supone es su vida real, a parte, claro está, de la cómica e irrisoria escena de la persecución del hospital, un tanto demencial e inefectiva.
Igual de inquietante ha sido la aparición de la mujer del pelo blanco, la amiga de Tino, que parece ser consciente de una realidad mucho más amplia que la de los demás personajes, es interesante saber porqué esta mujer siempre está un paso por delante y sería una buena jugada por parte de los guionistas desarrollar un poco más su personaje, aunque la reunión no terminaba ahí ni mucho menos y el siguiente en aparecer es Faraday, que comienza a desmarañar el ovillo y da con la hipótesis de que toda esa realidad podría ser una cortina de humo, además de llevar a Desmond hacia “su primer encuentro” con Penny. La verdad es que he dudado de la aparición de Sonya Walter hasta el último minuto, ha sido breve y nos ha dejado con ganas de más, ¿Pero no es eso maravilloso? A mi el amor épico de estos dos personajes es lo que menos me importa, la verdad, pero parece que a la audiencia le encanta y su utilización me parece un movimiento muy inteligente, aunque es un elemento común en la historia de la serie con el caso de los coreanos y el triangulo amoroso Kate-Jack-James.
El punto fuerte de episodio es a su vez el más débil de todos, me explico, las reminiscencias a hechos ocurridos anteriormente datan de cohesión a la historia, y son uno de los elementos más disfrutables para los fans, pero el empeño por el pasado y la falta de respuestas en todos estos episodios están haciendo del final un arma de doble filo, a estas alturas todos sabemos que gran parte de las incógnitas no van a tener respuesta, y quizá es mejor (porque la de la eterna juventud del canario es de risa) pero lo que realmente necesita esta última temporada es sorprendernos, llevarnos al límite, conducirnos por un lugar diametralmente opuesto por el que estamos intuyendo desde principios de Febrero.
Ya en la trama de la isla, hemos podido ver como Widmore rapta a Desmond y lo lleva directamente a la isla para someterlo a un experimento electromagnético que según él demuestra que su yerno es el portador de la solución para que la humanidad no desaparezca, aunque tras este experimento nos dan a entender que el personaje, a parte de entender ciertas questiones, se ha quedado un poco “aturdido”, mención aparte para la irrupción de Sayid "a la terminador" que se lleva como rehén a Des. ¿Qué pasará? Quizá lo sabremos en dos semanas porque en 7 días le toca el turno a Hugo.
Spoilers a partir de este punto.
No podría estar más de acuerdo, de nuevo, con Nahum de Diamantes en serie cuando asegura que el visionado de la serie es un acto de fe, enorme, añadiría yo. Reconozco que estamos tan cerca del final que poco puede importar ya hacia donde deriven las tramas, pero si esta fuese otra temporada más y no supiésemos que acaba en un puñado de semanas yo me bajaría del carro ahora mismo, sin dudarlo, por eso también entiendo a los seguidores que están inmersos en el mundo Lost y el episodio de la semana anterior les pareció la repanocha, aunque estos son los que en realidad deberían tener las expectativas más altas.
Esta vez se nos ha brindado un clásico episodio de Lost, la trama paralela ha confluido al final y se ha mezclado con la que vivimos semanas atrás con Sayid, volviendo otra vez a la dinámica del mafioso padre de Sun y todos los problemas que hay que soportar por ser coreanos, mientras tanto en la isla los guionistas siguen empeñados en separar a los dos asiáticos en un amor imposible continuo, que a mi personalmente me resulta cansino, y de la serie ahora mismo lo que menos me interesa es si se reúnen o no, aunque la cuota de trama sentimentalista con este tema está más que cubierta. El golpe de Sun y el pretexto de la perdida del habla en inglés me ha parecido un poco demencial, muy de los 90’s, y ha sido un recurso que, de momento, no nos ha llevado a ninguna parte, solo nos ha mostrado la desesperación patente de dos personajes que van a la deriva si no están juntos.
La trama del Locke no ha variado en absoluto, sabemos que quiere salir de la isla y reclutar a todos los candidatos, y que hará lo que sea por conseguirlo, aunque parece que no lo va a tener nada fácil, de momento ya le ha declarado la guerra a Widmore, y no se si estarán en igualdad de condiciones, pero la trama necesita urgentemente un detonante que haga saltar por los aires la estructura narrativa y que nos adentre de verdad en la recta final de la serie de una vez por todas.
Por mi parte, no espero que esto se convierta en una crítica semanal a una serie en horas bajas, porque no es el sentido de estas reviews, Lost tiene muchas virtudes, y quizá por ello sus fallos son mucho más noticiables que en otras producciones, esto es en parte por culpa de los fans, que construimos castillos en el aire, pero también por culpa de la cadena, que crea un desmesurado buffer alrededor de la serie con infinidad de promociones que luego no cumplen esas expectativas. Pese a todo está claro que el sabor amargo de la sexta temporada no va a desaparecer del todo con estos últimos seis episodios, pero un postre dulce seguro que nos ayuda a digerir mejor todo lo que hemos estamos comiendo. La cuenta atrás ha llegado, y ahora va en serio.
El episodio de esta semana ha sido más que desconcertante, anti-climático y por momentos lo más ridículo que he visto en mucho tiempo, porque creo que nadie me podrá negar que tanto la ambientación, la sobreactuación de Nestor Carbonell y los insultantes y ridículos acentos y situaciones que hemos vivido en este capitulo no son dignos de cualquier culebrón (malo) de los que echan en las sobremesas, y no digo que estas escenas no puedan colar para el espectador medio norte-americano, pero no aquí en España, y me ha recordado, extrapolando, al piloto de Spartacus, una mala señal de forma irremediable.
Mínimos Spoilers del capitulo de la semana.
El secreto de la longevidad de Ricardo, Ricardus o Richard no ha sido desvelado, porque señores, si pretenden que nos traguemos que no envejece por un propio deseo formulado a Jacob es que esto se ha vuelto más demencial de lo que puedo soportar.
No todo es malo, el episodio ha tenido una narrativa interesante, ha dado un vuelco, creo que necesario, a lo que se venía haciendo desde un primer momento de la temporada y ha colmado ciertas expectativas sobre el origen de este misterioso personaje, pero nada más lejos de la realidad, porque todos habíamos ya elucubrado un pasado mucho más rico que el que hemos podido ver.
De verdad que no entiendo las grandes alabanzas que he podido leer sobre este episodio, no suelo leer ninguna review antes de publicar la mía, por el hecho de no “contaminarme” por las palabras de otros bloggers, pero ayer me quedé tan helado al ver que a todo el mundo le había maravillado tanto este episodio que preferí esperar hasta hoy para redactar lo que pensaba, y es que visto en frío el episodio merece peores alabanzas todavía.
Ahora llega el momento donde todos me mostráis vuestra disparidad en los comentarios, y donde yo me planteo si a partir de ahora valdrá la pena seguir realizando todas las semanas la review del episodio. Porque la cara de Carbonell, lo dice todo.