21 de octubre de 2012

Grandes fracasos de los 2000 (ABC)

En televisión, como todo el mundo sabe, el fracaso es más común que el éxito, cada año apenas unas cuantas elegidas superan su primera temporada y solo unas pocas de entre esas llegan a ser éxitos que perduran en la memoria del espectador.  Siempre he ido analizando éxitos, éxitos y más éxitos, risas y dramas en los 80 y los 90 que por su contribución al medio habían sido representativas. Hoy vamos a hablar de aquellos éxitos sobre el papel que, desgraciada o afortunadamente no cumplieron con las expectativas de la audiencia en la década que hemos dejado atrás.


  ABC



Karen Sisco (2003) tenía todas las papeletas para triunfar, una estrella emergente del cine como Carla Gugino y un productor como Dany DeVito. La serie narraba las aventuras de una detective que debe perseguir a fugitivos de alto nivel con Palm Beach como escenario principal. Se emitió a última hora de la noche contra un Law & Order rejuvenecido que doblaba su número de espectadores. Fue cancelada tras 7 episodios y una media de 7,6 millones de seguidores.




Kingdom Hospital (2004) Concebida como una mini-serie, el atractivo de su creador, Lars Von Trier y su desarrollo capitaneado por Stephen King hizo que su estreno fuera el mejor de la temporada para una ABC pre-boom en la temporada 2004-2005. Sin embargo sus datos fueron cayendo hasta llegar a los cinco millones de espectadores y su emisión fue postergada al verano, donde terminó su primera y única temporada a pesar de los intentos de su grupo de fans.



Blind Justice (2005) a esta serie le tocó una dura papeleta, la exitosa NYPD Blue de Steven Bochco terminaba su exitosa andadura para siempre, y la ABC consciente de ello le encargó a su mandamás una serie que la reemplazara con garantías en antena. Su estreno congregó a 12,4 millones, pero en su novena emisión ya había bajado a los 6 millones, un dato que, con el funcionamiento de su parrilla en el momento de explosión de Lost, Gray's Anatomy y Desperate Housewives olía a ridículo.



Commander in Chief (2005-2006) Tras el éxito de su anterior temporada, esta apuesta suponía una continuidad por los dramas de alta calidad con ideas frescas e interesantes. En este caso Geena Davis se convertía en la primera presidenta de los EEUU por repentina muerte del anterior. Su campaña de promoción fue enorme, igual que su ratings durante la primera mitad de la temporada superando los 15 millones de fieles. Con la vuelta de las navidades su audiencia cayó significativamente durante los tres episodios emitidos hasta que la network decidió mantenerla en hiato para intentar que mejorara los resultados más adelante, ya que la competición frontal con House estaba siendo dura. El abril volvió a emisión y vio que  los 10 millones que promedió en enero se convirtieron en 5 en Mayo, siendo cancelada fulminantemente y dejando 5 episodios por emitir. Por lo menos Geena Davis ganó el Golden Globe a la mejor protagonista por su papel.



Freddie  (2005-2006) era el vehículo para el lucimiento de Freddie Prinze Jr, acompañado del alumno de BH 90210 Brian Austin Green en el que las historias se basaban ligeramente en la vida del actor de moda por aquella época después de triunfar en el cine con la franquicia de Scooby Doo. Su paso por parrilla fue de lo más anodino, criticas bastante pobres, resultados bastante malos y emisión de 21 episodios que hicieron que se mantuviese durante la temporada completa. Algo es algo.



Invasion (2005-2006) sólo duró 22 episodios, con una premisa interesante, la invasión de criaturas acuáticas tras un tremendo huracán, intentó revalidar el éxito de masas que Lost había logrado un año antes. A la crítica le gustó bastante y en principio también a los espectadores, que la premiaron con 17 millones en su estreno. 3 meses después solo la mitad seguía ya la serie, y tras 2 parones en la temporada intentando protegerla, fue cancelada a finales de año. Hubo coqueteos con CW para su salvación, pero no llegaron a buen puerto.



Six Degrees (2006-2007) versaba sobre 6 individuos de Nueva York y sus interconexiones con el mundo exterior. Producida por la compañía JJ Abrams y con un piloto dirigido por Rodrigo García fue la gran apuesta de la temporada 2006-2007 de la ABC que la protegió emitiéndola tras Gray’s Anatomy. Su piloto congregó  a 12,3 millones de personas y fue eliminada de la parrilla en noviembre cuando mediaba solo 7,4 millones. Tuvo una segunda oportunidad en marzo donde sus datos cayeron hasta unos ridículos 4,4 y 3,1 millones, lo que precipitó su cancelación definitiva tras tan solo 8 episodios, emitiendo online sus 5 últimos.



Pushing Daisies (2007-2009) fue una serie con muchos problemas logísticos, su premisa colorista y personal reflejaba a su showrunner por los cuatro costados y su temática la convirtieron en una de las series de la temporada durante su estreno con 12 millones de espectadores que fueron mermando poco a poco hasta llegar a los 8 de media al finalizar el año, un año convulso con la huelga de guionistas que dejó a la serie sin emisión hasta la nueva temporada con unos espectadores confusos y que no se habían hecho a los personajes. ABC, aún así la renovó. Su vuelta en la segunda temporada fue un jarro de agua fría, con audiencias pésimas desde su estreno en Octubre. No obstante y aunque no llegara ni a los 5 millones de media semanales, emitió sus 10 primeros episodios hasta que fue sustituida en parrilla en diciembre. Sus últimos tres episodios fueron emitidos la noche del Sábado, y su cancelación quedó patente tras no haber podido superar el golpe de la huelga.



Eli Stone (2008-2009) Greg Berlanti, famoso por estar involucrado en Everwood, creó esta dramedia para la ABC que recordaba a Ally McBeal por su premisa desenfadada, sus escenas oníricas y la temática de abogados. Su primera temporada de 13 episodios se estrenó en mid-season con Lost como Lead-in. Su piloto fue altamente criticado por el tratamiento de temas como el autismo, pero su media fue lo necesariamente consistente para su renovación, los 8 millones de fieles que le seguían hicieron dudar a la ABC que finamente si quiso renovarla por 13 episodios más. Su segunda tanda, ya en temporada alta, probó que la serie no funcionaba y se optó por no pedir más episodios allá de los contratados. Terminó sus días emitiendo nuevos episodios los sábados, como Pushing Daisies.



The Goode Family (2009) fue la apuesta de la ABC por la animación tras muchos años en el dique seco, para ello contrató a un par de guionistas de The King Of the Hill para contar las aventuras de una familia atípica, liberal y con un perro vegano que obtuvo unos desastrosos ratings que hicieron que la gran mayoría de sus episodios se emitieran en la temporada de verano y pasaran sin pena ni gloria.



Cupid (2009) Rob Thomas se había convertido en uno de los nuevos valores del negocio tras su paso por Veronica Mars, y se encargó de este remake de la serie del mismo nombre de 1998.  La premisa os la podéis imaginar, un cupido que baja a la tierra para juntar parejas. Y los ratings también os los podéis imaginar, se estrenó el 31 de marzo con 7,5 millones y se despidió tras sólo 7 episodios en Junio con solo 2,3 millones de seguidores.



Flashforward (2009-2010) otra sucesora, otro drama apocalíptico, una gran promoción por parte de la cadena, un intento de crear hype y una premisa interesante que se desinfló al mismo tiempo que los espectadores iban abandonando el barco. En Flashforward el mundo se para durante 2 minutos y la gente es capaz de visionar lo que ocurrirá en un momento determinado de su futuro. Su piloto fue loado por espectadores y crítica con 12,5 millones de seguidores reduciéndose casi a la mitad en diciembre. Se quiso dar una capa de pintura a la serie y se postergó su llegada a marzo, pero tras el parón, su audiencia cayó por debajo de los 5 millones y la ABC decidió en Mayo poner el punto y final a su ambicioso proyecto.



V (2009-2011) no creo que necesite presentación, remake de la serie de los 80 que quería refrendar que las reimaginaciones con éxito son posibles, aunque no pudiera conseguirlo. El piloto congregó a 14,3 millones de espectadores, y las críticas fueron positivas, aunque tras cuatro episodios marcando ya 9 millones fue retirada de parrilla para intentar mejorarla. Volvió en marzo con datos en torno a los 6 millones, bastante pobres pero suficientes para tener una segunda temporada in extremis. Sólo se ordenaron 10 episodios para mid-season y aunque la serie mantuvo esos 5 millones y medio que habían permitido renovarla el año anterior, ABC decidió que no quería apostar más por este tipo de ciencia ficción.


Series de alta gama, con actores de renombre, directores famosos y guionistas de éxito reconocido que no encontraron el tono, el lugar o el tiempo correcto en parrilla y que se han convertido en sonoros fracasos de la industria del entretenimiento por las altas esperanzas puestas en ellos. En la próxima entrega analizaré los errores de emisoras como CBS, NBC, FOX, TheWB, UPN o CW.

1 de octubre de 2012

La soledad del Doctor.

Es mi primera vez, nunca antes había hablado de Doctor Who en el blog, y quizá me he esperado a uno de los episodios más sentimentales y especiales de sus tres últimas temporadas, quizá desde la salida de T. Davies y la llegada de la era Moffat.


Los fans suelen dividirse entre los que les parecía mejor la serie y su anterior etapa y los que pensamos que el señor Moffat ha dotado a la producción de un tono más adulto (aunque con licencias), oscuro y trascendental. La construcción de personajes como Amy, River Song o los mismísimos ángeles llorones han elevado el concepto de la serie y es ahora mismo cuando se encuentra en los niveles de fandom más altos desde su renacimiento, tanto en Europa como en América.

Yo no he visto la serie desde su inicio en 2005, sino que he visionado las seis primeras temporadas a mi ritmo, sin pausa, pero tampoco devorándolas, cosa que quizá me hace tener detalles frescos y arcos de episodios recientes.


Spoilers sobre la serie hasta el episodio 7x05.

Yo creo que las relaciones surgidas entre el doctor y su acompañante son en definitiva el alma motor de una serie con un engranaje perfecto, no se necesita un actor fijo para estirar la trama de la serie ni un acompañante que aguante un lustro las aventuras de los viajes en el tiempo. Doctor Who puede regenerarse. En sí misma creo que las cuatro primeras temporadas conforman una serie y las tres siguientes otra, dentro del mismo universo, pero al fin y al cabo diferentes.


Ahora la serie se enfrenta a un momento muy interesante, ya que se había conseguido estabilizar un trío/cuarteto protagonista de lo más potente e interesante con la relación del Doctor con Amy y Rory y la hija de ambos River Song, jugando con el futuro, el presente y pasado y aunando esto con infinidad de referencias no ya a las temporadas anteriores de la reencarnación sino a la serie clásica.

Con la despedida lacrimógena de Rory y Amy queda por descubrir como se portará ahora el Doctor, cual será el papel definitivo de River y que rol jugará la nueva acompañante. Todavía no sabemos si Matt Smith seguirá con el papel más allá de la séptima temporada, convirtiéndolo en el doctor más longevo de la nueva era, lo que si espero y deseo es que Moffat continúe con su aventura y siga dándonos historias con las que entretenernos.


Doctor Who sigue redefiniendo el género fantástico desde un vértice poco explorado, ligero e intenso al mismo tiempo, con episodios que cada vez más se asemejan a pequeñas películas y, aunque con varios fallos, la adicción a una trama multigeneracional que, esta vez si, consigue entretener a un diverso y amplio target.